Chihuahua.- Un arsenal explosivo de gran magnitud fue retirado de la Sierra Tarahumara por fuerzas de seguridad estatales y federales, en un operativo que se mantiene activo desde el 22 de agosto en la región de Bocoyna. El decomiso incluye 6 mil 322 piezas de alto explosivo y 1.1 toneladas de agente explosivo tipo mexamón, material que podría haber sido usado para fabricar artefactos o incorporarse a drones con fines de ataque.
El secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez, informó que el despliegue se intensificó tras el abatimiento de un líder criminal en la zona. En las acciones participan la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y la Fiscalía General del Estado, junto con la SSPE.
Además del material explosivo, fueron asegurados tres vehículos con reporte de robo y 3.2 kilogramos de semillas con características similares a la marihuana. También se localizaron varios hilos de cordón detonante, insumos que suelen emplearse en la elaboración de dispositivos improvisados.
Loya Chávez advirtió sobre el riesgo que representan estos artefactos para la población. "Este tipo de instrumentos se ha convertido en un mecanismo de alto riesgo para la comunidad y de alto uso por parte de los grupos delincuenciales, y me refiero al uso de explosivos a través de drones", expuso.
Debido a la cantidad de material incautado, se estableció un dispositivo permanente de seguridad para su resguardo. Posteriormente, todo fue entregado a la Sedena para su inventario y destrucción controlada, con el objetivo de impedir que regrese a manos de grupos delictivos.
El operativo se extiende por comunidades como San Juan, Puerto de Núñez, Maguarichi, Las Agujas, Atarós, Pichic, Rancho Blanco, Talayotes, Vachinokachi y Molinares, así como por las brechas que conectan con Bocoyna y Creel. Para las labores de vigilancia se emplean aeronaves tripuladas y no tripuladas, incluidos helicópteros de la SSPE y 18 drones desplegados en la zona.
El titular de la SSPE subrayó que la presencia coordinada busca mantener el control territorial y evitar que nuevos liderazgos criminales se consoliden en una región estratégica por su actividad turística. "Este operativo en la zona serrana refleja el compromiso de las instituciones de seguridad para reaccionar de manera coordinada ante hechos de alto impacto, mantener presencia en la región y utilizar inteligencia, despliegue terrestre y capacidades aéreas para localizar y neutralizar objetivos", afirmó.
La coordinación interinstitucional continuará de manera permanente para garantizar la seguridad de las comunidades y visitantes de la región, y evitar que la zona vuelva a quedar bajo el control de grupos criminales.