Estados Unidos.- A pocos días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta cuestionamientos por parte de autoridades y legisladores de Estados Unidos debido al elevado costo de los boletos, el impacto económico para las ciudades sede y el papel del organismo en la organización del torneo.

Las críticas provienen de representantes de distintos niveles de gobierno y de ambos partidos políticos, quienes han manifestado preocupación por los gastos que deberán asumir las ciudades anfitrionas para cubrir necesidades de transporte, logística y operación durante el evento deportivo.

Entre los señalamientos destacan investigaciones relacionadas con el precio de las entradas en los estados de Nueva York y Nueva Jersey, así como reclamos de autoridades locales que buscan respaldo financiero para enfrentar los costos derivados de la organización del Mundial.

Incluso el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó recientemente el valor de algunos boletos, mientras que legisladores republicanos y demócratas coincidieron en señalar que la FIFA ha priorizado intereses comerciales por encima de los aficionados.

El torneo, que será organizado de manera conjunta por Estados Unidos, México y Canadá, se celebrará además en un contexto marcado por la polarización política y el debate sobre las políticas migratorias impulsadas por la administración estadounidense.

Pese a las controversias, autoridades y organizadores mantienen la expectativa de que la competencia reúna a millones de aficionados de todo el mundo y contribuya a generar un ambiente de convivencia durante el desarrollo del torneo.