La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) confirmó el hallazgo de ciclospora en una granja de Guanajuato, México, vinculada al brote más grande de esta enfermedad parasitaria en la historia del país. A pesar del descubrimiento, la agencia no ha determinado cómo el parásito contaminó la lechuga en las instalaciones de Taylor Farms, y ya dio por cerrada la investigación que acumuló casi 13 mil casos de diarrea y otras afecciones en territorio estadounidense.
El anuncio se produjo más de seis semanas después de que los inspectores de la FDA viajaran a la finca mexicana, en lo que representó la primera visita de la agencia en más de siete años. Esta pausa se debió a la drástica reducción de inspecciones internacionales de seguridad alimentaria tras la pandemia de covid-19. Los investigadores encontraron el parásito en dos puntos: un tanque de aguas residuales y una zanja de drenaje empleada para el riego de la lechuga.
La FDA calificó las muestras como “datos epidemiológicos sólidos” que conectan directamente el brote con el sitio de Taylor Farms. Por su parte, la empresa responsabilizó a un productor independiente que, según afirmó, “ya no forma parte de nuestro programa de proveedores”. Además, aseguró: “Nuestras instalaciones permanecen cerradas en el centro de México mientras trabajamos con nuestro equipo de investigación para implementar protocolos de seguridad mejorados desde el campo hasta las instalaciones”.
Funcionarios de Estados Unidos declararon el mes pasado que el brote había terminado. La ciclospora es un parásito microscópico que provoca diarrea acuosa “con evacuaciones intestinales frecuentes y a veces explosivas”, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. La enfermedad resultante, denominada ciclosporiasis, es menos frecuente que otras infecciones transmitidas por alimentos, como las causadas por salmonela o E. coli.
El parásito se transmite a través de heces humanas, y aún se desconoce cómo las aguas residuales pudieron contaminar suficiente alimento para enfermar a tal cantidad de personas. En agosto, reguladores de la autoridad mexicana de seguridad alimentaria anunciaron que su propia investigación no detectó ciclospora en la lechuga ni en el agua de las instalaciones. Esa conclusión se conoció días después de que la FDA se retractara de un resultado erróneo que había identificado incorrectamente el parásito en una muestra de lechuga de Taylor Farms recolectada en la frontera.