Ciudad de México.- La economía mexicana mantendrá un ritmo de crecimiento limitado durante 2026, con una expansión estimada de apenas 0.9 por ciento, según Moody's Local México. La agencia advierte un impacto creciente en las finanzas de los estados.
La desaceleración económica ha reducido la recaudación y, en consecuencia, las participaciones federales que reciben las entidades.
De las 32 entidades del país, 23 registran disminuciones en estos recursos, siendo Chihuahua, Campeche y Sinaloa las más afectadas.
El menor dinamismo económico responde a la reducción de la inversión, un consumo más moderado y el debilitamiento de la actividad industrial.
Durante el primer trimestre del año, el Producto Interno Bruto apenas avanzó 0.4 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2025.
La disminución de las participaciones federales, sumada al aumento del gasto operativo y de los programas sociales, limita la capacidad financiera de los gobiernos estatales para enfrentar un entorno de menores ingresos.
Aunque organismos como el Banco Mundial y el Banco de México mantienen previsiones ligeramente más optimistas para el crecimiento del país, la agencia considera que la recuperación será modesta durante la segunda mitad del año.
Pese al panorama, la mayoría de los estados conserva niveles de endeudamiento relativamente bajos y reservas de liquidez suficientes para hacer frente a las presiones financieras en el corto plazo. Sin embargo, de prolongarse esta tendencia hasta 2027, podrían deteriorarse los perfiles crediticios de gobiernos estatales y municipales.