Una oleada de publicaciones en redes sociales afirmó durante la última semana la presencia de un caimán de gran tamaño en el río Bravo, a la altura de Piedras Negras, Coahuila. Sin embargo, el revuelo se desinfló cuando usuarios detectaron que las imágenes tenían la marca de agua de una herramienta de inteligencia artificial, dejando al descubierto un montaje digital.
El contenido fue difundido por la página Club de pesca ENTRE amigos MX, cuyo administrador, identificado como Mondragón, compartió varias publicaciones con supuestas tomas aéreas captadas con dron. En ellas sostenía haber verificado la existencia del reptil, afirmando que el animal “pasó de ser un mito a una realidad”.
Mondragón llegó a describir el comportamiento del presunto caimán como tímido, señalando que huía ante cualquier ruido o al paso de las lanchas de la Patrulla Fronteriza (CBP). Además, pidió no lastimar ni acercarse al animal por su tamaño, al tiempo que se deslindó de decisiones de terceros.
La narrativa caló entre los usuarios más crédulos, pero no pasó mucho tiempo antes de que los más observadores notaran un detalle revelador: los videos mostraban la marca de agua de “Dola AI”, una plataforma de generación de contenido por computadora. Ese sello evidenció que los clips del supuesto caimán eran falsos.
Pese a la evidencia digital, las publicaciones lograron revivir viejos mitos que circulan desde hace años entre las comunidades fronterizas sobre fauna inusual en el caudal del río Bravo. El episodio dejó en claro cómo la inteligencia artificial puede alimentar leyendas urbanas con apariencia de realidad.