Raúl Jiménez volvió a ser determinante para los Wolves al anotar un penal en la goleada 4-1 sobre Stoke, correspondiente a la tercera jornada de la Championship. El delantero mexicano, titular por decisión de César Peixoto, amplió la ventaja de su equipo desde los once pasos.

La acción del penal se originó en un tiro de esquina. Al minuto 53, Ben Johnson derribó a Jiménez dentro del área y el árbitro no dudó en señalar la falta. El propio atacante asumió la ejecución y colocó el balón pegado al poste derecho, imposible para el guardameta Viktor Johansson.

Con esta anotación, el exjugador del América llegó a dos goles en el torneo. Su primera diana la consiguió en el empate 2-2 frente a Blackburn, y después sumó una asistencia en la victoria ante Preston. Su cuota goleadora crece jornada a jornada.

Jiménez dejó el campo al minuto 73, momento en el que Adam Armstrong ingresó en su lugar. El cambio se produjo con el marcador ya inclinado a favor de los Wolves, que controlaron el partido sin mayores sobresaltos.

El próximo desafío para el equipo de Wolverhampton será como visitante ante West Ham. En ese encuentro podría reencontrarse con Edson Álvarez, mediocampista mexicano que no ha tenido minutos en lo que va del campeonato y cuyo futuro aún está por definirse.

La actuación de Jiménez refuerza su rol como referente ofensivo en el esquema de Peixoto. Su capacidad para definir desde el punto penal y su participación en jugadas de gol lo mantienen como pieza clave en el arranque de la temporada.