Lisboa.- La selección de Portugal dejó en claro que Cristiano Ronaldo tiene las puertas abiertas para volver cuando lo desee, luego del impasse que lo llevó a abandonar la concentración la semana pasada. El técnico Jorge Jesus y el presidente de la federación, Pedro Proença, coincidieron en que el regreso del astro depende exclusivamente de su voluntad.
Tras la victoria 2-1 sobre Noruega en la Liga de Naciones, el domingo, ambos dirigentes restaron dramatismo al episodio y lo calificaron como un simple malentendido. Proença, en diálogo con la televisora RTP, aseguró que se trata del "mejor jugador de todos los tiempos, un jugador que ha entregado más de dos décadas al fútbol portugués".
El presidente federativo agregó que Ronaldo "siempre formará parte de este grupo si está en condiciones técnicas de jugar. Cristiano lo sabe. Sabe que ese es el sentir. Lo que ocurrió fue un malentendido que debe resolverse internamente". Además, Proença indicó que habrá tiempo para que todos se sienten y hablen sobre la situación.
El delantero de 41 años se marchó de la concentración el miércoles, horas después de que Jesus le comunicara que no sería titular contra Dinamarca. Un partido anterior ya lo había dejado en el banquillo pese a haber anunciado que jugaría. Al irse, Cristiano prometió que a su debido tiempo "le diría al pueblo portugués la verdad sobre las razones" de su salida, aunque hasta ahora no se ha pronunciado.
Jesus fue contundente al afirmar que no tiene motivos para disculparse con nadie y que volvería a convocarlo para la próxima ventana internacional si el jugador quiere regresar. "No sé qué decidirá Cris", expresó tras el triunfo, y añadió: "Para mí, nunca hubo un problema. Hay principios no negociables para un entrenador, pero como no hubo cuestiones relacionadas con mi autoridad, para mí, si Cris quiere volver, podrá estar en la próxima convocatoria, siempre que esté jugando en Al Nassr. Depende de él".
Proença cerró con un mensaje de reconocimiento: "Ronaldo es un símbolo de nuestro país. Es un ícono portugués, un jugador absolutamente extraordinario que podría haber terminado su carrera internacional después del Mundial, pero decidió no hacerlo por amor a la selección".