Manchester.- El Manchester City ha decidido impugnar el veredicto emitido por la comisión independiente que lo halló culpable de violar las reglas financieras de la Premier League durante casi una década. La directiva del club considera que la resolución contiene “errores materiales de derecho, de principio y de hecho”, y confía en revertir la decisión con nuevas pruebas.
La apelación fue presentada este jueves, dentro del plazo reglamentario, después de que la Premier League hiciera públicas el martes las conclusiones de una investigación que se extendió por más de cuatro años. El organismo determinó que el City cometió la gran mayoría de las más de 115 infracciones imputadas: 80 relacionadas con sus finanzas entre 2009 y 2018, y 35 por falta de cooperación durante la pesquisa entre 2018 y 2023.
Según el fallo, el club habría inflado sus ingresos en más de mil millones de dólares mediante acuerdos comerciales que la liga consideró ficticios, con el fin de sortear los controles financieros. Además, la comisión puso en duda el origen de parte del dinero usado para financiar patrocinios vinculados con Abu Dabi.
De los 949.94 millones de libras registrados por ciertos patrocinios, solo 119.25 millones fueron abonados directamente por los patrocinadores. Los 830.69 millones restantes habrían sido aportados por Abu Dhabi United Group (ADUG), propiedad del jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, según el dictamen.
El City rechaza esa interpretación y sostiene que ADUG no financió los acuerdos, sino que los pagos adicionales provinieron del Gobierno de Abu Dabi. La comisión desestimó esa explicación por considerarla una construcción posterior para ocultar la procedencia de los fondos.
Posibles sanciones y proceso de apelación
La Premier League aún no ha impuesto un castigo concreto. Entre las opciones se contemplan una amonestación, una multa, la pérdida de puntos o, en el peor de los casos, la expulsión de la competición. La apelación será analizada por un nuevo panel de tres miembros, uno de ellos con experiencia judicial. Según el reglamento, la audiencia debería resolverse en un máximo de 12 semanas y no podrá extenderse por más de cinco días seguidos.
No está claro si la eventual sanción podrá aplicarse antes de que concluya el proceso de apelación. Mientras tanto, la Football Association (FA) señaló que el fallo tiene “implicaciones significativas para la integridad del deporte” y que seguirá de cerca el desarrollo del caso.
Repercusiones políticas y tributarias
El asunto también escaló al ámbito político. Un comité multipartidista de legisladores instó a la autoridad tributaria británica, HMRC, a evaluar las posibles consecuencias fiscales, aunque el procedimiento contra el City sigue siendo de carácter deportivo y no penal. Andy Burnham, alcalde de Greater Manchester, fue cuestionado sobre el fallo, y Downing Street afirmó que el proceso es grave y que, de confirmarse irregularidades, los responsables deberán asumir las consecuencias.