El gobierno de Estados Unidos lanzó una campaña llamada “Adiós, Narcos” para exponer su respuesta ante el uso de drones por parte de cárteles del crimen organizado en la frontera sur, una práctica que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) vincula con actividades de contrabando y tráfico de drogas.
La iniciativa contempla el desarrollo de sistemas de energía dirigida capaces de neutralizar estas aeronaves no tripuladas, una tecnología que la administración del presidente Donald Trump busca consolidar como herramienta de disuasión.
El DHS detalló que trabaja con la Oficina del Director de Tecnología del Departamento de Guerra (DoWCTO) para desmantelar la red de drones de los cárteles. En un mensaje difundido en X, la dependencia aseguró que la industria estadunidense incrementará la producción de sistemas de energía dirigida de bajo costo por disparo y con capacidad para múltiples disparos.
El objetivo, según el DHS, es mantener lo que denominó “dominio de energía dirigida” y contrarrestar las amenazas de drones contra Estados Unidos. “Adiós, Narcos”, escribió el DHS, acompañando el texto con imágenes alusivas a la estrategia antidrones.
La DoWCTO, por su parte, advirtió en otra publicación que rastreará y neutralizará los drones vinculados al narcotráfico que ingresen al espacio aéreo estadunidense. “Rastrearemos y neutralizaremos cada dron narco que se atreva a invadir los cielos estadunidenses”, afirmó la oficina en X.
Ambas publicaciones presentan la tecnología de energía dirigida como parte de los esfuerzos de la administración Trump para enfrentar las amenazas de drones, aunque no detallan operaciones específicas, equipos desplegados ni resultados obtenidos.