El avance de la digitalización en el pago de servicios como la gasolina y las casetas de peaje encenderá las alertas para los adultos mayores en Ciudad Juárez, un sector que aún se apoya mayoritariamente en el efectivo para sus transacciones diarias.
Iván Pérez Ruiz, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en esta frontera, advirtió que la medida, impulsada por el Gobierno federal, obligará a este grupo poblacional a familiarizarse con instrumentos bancarios que hoy les resultan ajenos.
El líder empresarial recordó que la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados ya aprobó la propuesta de Ley de Economía Digital, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca promover el uso de tarjetas, transferencias, códigos QR y tecnología NFC en gasolineras y carreteras.
“Como tú sabes, se acaba de aprobar en comisiones del Congreso una propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para que la gasolina y casetas se paguen con tarjeta, esto supone un reto para las personas mayores que estarán obligados a usar este tipo de instrumentos bancarios, recomendamos buscar apoyo pues será un reto para algunos”, declaró en entrevista para Netnoticias.mx.
El reto no es menor: según datos del INEGI retomados por el Gobierno federal, 85 por ciento de las operaciones menores a 500 pesos se realizan todavía en efectivo en México, lo que refleja la arraigada cultura del billete y la moneda.
Para los adultos mayores, el desafío es aún más pronunciado. Únicamente 18 por ciento de las personas mayores de 60 años con cuenta bancaria utiliza aplicaciones móviles para consultas o movimientos, una brecha digital que complica la transición.
Pérez Ruiz recomendó a este sector buscar apoyo de familiares o conocidos para aprender a usar estos medios de pago antes de que la medida se generalice, pues aunque no se eliminará el efectivo de inmediato, sí se reducirá gradualmente su aceptación en gasolineras y casetas.
El presidente de Canaco insistió en que la adaptación será gradual, pero urgió a no dejar a los mayores rezagados, pues la tendencia hacia la economía digital es irreversible y afectará cada vez más actividades cotidianas.