Chihuahua.- Las tradiciones y costumbres arraigadas en las comunidades rurales no pueden convertirse en una excusa para vulnerar los derechos fundamentales de las mujeres y las niñas, advirtió Raquel Bravo Osuna, titular del Instituto Chihuahuense de las Mujeres (Ichmujeres). La funcionaria reconoció que la igualdad sustantiva sigue siendo una asignatura pendiente en la entidad.

Durante su intervención, Bravo Osuna subrayó que, si bien preservar ciertas prácticas culturales es valioso, ninguna de ellas debe contraponerse a la protección de las mujeres. "Si bien es importante conservar y preservar ciertas tradiciones, no pueden pasar por encima de los derechos de las mujeres en este caso y de las niñas, que son las que están más afectadas", puntualizó.

La directora del Ichmujeres destacó que el marco jurídico actual ha permitido avances significativos en el reconocimiento y salvaguarda de los derechos femeninos. Además, ha facilitado el cuestionamiento de aquellas prácticas vinculadas a usos y costumbres que podrían generar condiciones de desigualdad o violencia de género.

En cuanto a la medición de la violencia en zonas rurales, Bravo Osuna aclaró que el instituto no maneja índices diferenciados por tipo de territorio. Explicó que la atención se brinda de manera uniforme, sin establecer distinciones geográficas al momento de ofrecer los servicios de apoyo.

El organismo cuenta con 11 Centros de Atención a la Violencia contra las Mujeres (CAVIM) distribuidos en todo el estado. Algunos de ellos se ubican en municipios con importante población rural, como Guachochi, Madera y Cuauhtémoc, lo que permite acercar los servicios a comunidades alejadas de las zonas urbanas.

"En el Instituto no hacemos esta distinción. Atendemos violencias, acompañamos violencias, vengan de las mujeres que vengan, tratamos de darles un servicio integral", afirmó la funcionaria. Esta postura refleja el compromiso de la institución por garantizar un acceso equitativo a la atención, sin importar el origen o contexto de las usuarias.

Adicionalmente, Bravo Osuna mencionó que cuando las mujeres requieren asistencia en su lengua materna, el instituto procura facilitar una persona traductora. Esta medida busca eliminar barreras lingüísticas y asegurar que todas las usuarias puedan ejercer plenamente su derecho a la información y a la justicia.

Respecto a la demanda de servicios, la directora señaló que Chihuahua capital y Ciudad Juárez concentran el mayor número de atenciones debido a su densidad poblacional. En las zonas rurales, Guachochi podría registrar una de las demandas más altas, aunque ello depende directamente del tamaño de la población de cada municipio.