Chihuahua.- El comisario de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), Julio César Salas González, aseguró que los grupos dedicados a la producción de drogas ilícitas en Chihuahua capital enfrentan serias dificultades para sostener sus “cocinas” clandestinas, principalmente por el constante ir y venir de personas y vehículos que termina por delatarlos ante los vecinos.
Salas González explicó que estos sitios, donde se fabrican distintas sustancias prohibidas, no pueden permanecer mucho tiempo en un mismo lugar. La necesidad de operar con discreción los obliga a cambiar de domicilio con frecuencia, ya que cualquier movimiento inusual en una calle residencial llama la atención de quienes viven cerca.
“Se les hace muy complicado establecer una cocina, se tienen que estar moviendo porque obviamente se identifica de una manera inmediata que llegan vehículos, que llegan motocicletas, o sea, que hay movimiento extraño”, comentó el jefe policiaco.
El comisario detalló que en la capital del estado ya se han localizado y desmantelado varios de estos puntos de fabricación. Sin embargo, aclaró que hasta ahora la corporación municipal no ha identificado un laboratorio dedicado exclusivamente a la producción de fentanilo.
En ese contexto, Salas González destacó la importancia de la participación ciudadana para detectar actividades sospechosas. Aseguró que recibe mensajes directos en su teléfono celular por parte de vecinos que reportan posibles anomalías, lo que permite actuar con mayor rapidez.
“Me ayuda mucho el tema de la denuncia”, afirmó el funcionario, al referirse a la colaboración de la comunidad como un factor clave para desarticular estos puntos de fabricación.
Cuando los reportes ciudadanos aportan elementos suficientes, la DSPM solicita el apoyo de otras instancias de seguridad, como la Agencia Estatal de Investigación, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, para realizar operativos conjuntos y desmantelar las cocinas clandestinas.