Ciudad de México.– México cuenta con una herramienta que busca transformar la forma en que pagamos y cobramos, eliminando el uso de efectivo y las pesadas comisiones bancarias. Se trata de CoDi (Cobro Digital), una plataforma desarrollada por el Banco de México (Banxico) que, aunque lleva años en el mercado, se perfila como la competencia más directa y soberana frente a los gigantes estadunidenses Visa y MasterCard.
Esta opción, aunque es poco conocida, puede ser una herramienta muy útil no solo como comprador, sino también si tiene un negocio, aquí te contamos más sobre esta función.

CoDi es una extensión del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) que permite realizar transacciones de pago y cobro a través de teléfonos móviles. Utiliza la tecnología de códigos QR y NFC (comunicación de campo cercano), permitiendo que el dinero pase de la cuenta del comprador a la del vendedor de forma inmediata, las 24 horas del día, los 365 días del año.
Durante décadas, el sistema de pagos en México ha dependido de la infraestructura de las procesadoras de pago internacionales como Visa y MasterCard. Cada vez que un usuario desliza su tarjeta, el comercio debe pagar una comisión (tasa de descuento) que suele ir del 2 por ciento al 5 por ciento, dinero que termina, en gran parte, fuera del país.
CoDi rompe este esquema por tres razones clave, ya que a diferencia de las tarjetas de crédito o débito tradicionales, el uso de CoDi no genera costos de transacción para el comercio ni para el cliente. Además, mientras que una terminal punto de venta (TPV) tradicional puede tardar de 24 a 48 horas en depositar el dinero al vendedor, CoDi refleja el saldo en segundos.
Otra ventaja es que no se requiere una tarjeta física, eliminando el riesgo de clonación o el costo de reposición de plásticos.
¿Por qué los mexicanos deberían usarlo más?
A pesar de sus bondades, el uso de CoDi aún enfrenta barreras culturales. Sin embargo, conocerlo y adoptarlo ofrece ventajas estratégicas para la economía familiar y nacional.
Al no cargar efectivo ni tarjetas físicas, disminuye el riesgo de asaltos o clonaciones de bandas magnéticas. Además, cualquier persona con una cuenta bancaria básica y un celular puede usarlo. No se necesita historial crediticio para ser "aceptado" por el sistema, por lo que las transacciones quedan registradas de inmediato en el historial de la app bancaria, facilitando la administración del dinero.
Esta función es sin duda un apoyo al comercio local, pues al no cobrar comisiones, CoDi permite que los pequeños negocios (tienditas, puestos de mercado, servicios profesionales) conserven el 100 por ciento de sus ganancias.
El principal desafío de CoDi es la comunicación. Mientras que las empresas estadunidenses invierten millones en publicidad, CoDi depende del impulso del Banco de México y de que el usuario final exija esta opción de pago.