Ciudad de México.- El gobierno de Estados Unidos reanudará de forma gradual la importación de ganado mexicano a partir del 24 de agosto, luego de casi un año de suspensión por la amenaza del gusano barrenador del Nuevo Mundo. La primera fase arrancará en el puerto de Douglas, Arizona, y dependerá de que México mantenga el Plan de Acción Conjunta para contener la plaga.

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la noticia tras recibir una carta de la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins. En un comunicado, Sheinbaum celebró el paso y agradeció a los ganaderos mexicanos su colaboración con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Senasica.

“Es una gran noticia para las y los ganaderos mexicanos. Reconozco el esfuerzo que han hecho durante muchos meses para contener la plaga del gusano barrenador, colaborando con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y Senasica. Agradezco a Julio Berdegué y Columba López su gran esfuerzo”, expresó la mandataria.

Las exportaciones de ganado vacuno, bisontes y caballos estaban detenidas desde noviembre de 2024. La reapertura dará prioridad a la ruta de Agua Prieta, Sonora, y después se habilitarán dos puntos en Chihuahua, estados clasificados como de menor riesgo por el USDA.

Rollins defendió la decisión original de cerrar los puertos del sur. “El cierre de los puertos de entrada del sur durante el último año fue una medida difícil pero necesaria para controlar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo en México y proteger la industria ganadera estadounidense”, señaló.

Todos los animales serán sometidos a una inspección completa al cruzar la frontera. El USDA también gestionará la entrada posterior por los puertos de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México, como parte de la estrategia coordinada con las autoridades mexicanas.

El gusano barrenador, erradicado en Estados Unidos desde 1966 y con un rebrote controlado en Florida en 2017, sigue avanzando hacia el norte desde Centroamérica. Texas declaró emergencia el 3 de junio tras detectar casos en Zavala, el condado de La Salle y Andrews, lo que elevó la presión sobre la industria ganadera.

La suspensión de las importaciones mexicanas contribuyó a que los precios de la carne de vacuno en Estados Unidos alcanzaran máximos históricos, afectando a los consumidores y generando reclamos hacia la administración de Donald Trump para reducir los costos.