Ciudad Juárez.- El retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, generó reacciones en Ciudad Juárez.
El alcalde Héctor Ortiz Orpinel y la delegada del Bienestar, Mayra Chávez, coincidieron en que la medida tiene motivaciones políticas, aunque evitaron calificarla como una represalia directa.
Mayra Chávez, representante del Bienestar en la entidad, afirmó que este tipo de asuntos tiene un trasfondo político. Lamentó que situaciones similares no se estén presentando de manera generalizada en todos los países, lo que a su juicio evidencia un sesgo en la decisión.
"Si fuese así, entonces daríamos cuenta de que sería una política generalizada", declaró Chávez.
Por su parte, el alcalde Héctor Ortiz Orpinel consideró que la acción debe analizarse en el marco del proceso electoral estadounidense, pues se aproximan las votaciones en ese país. Señaló que el contexto político entre ambas naciones puede influir en decisiones de este tipo.
Ambos funcionarios reconocieron que la relación bilateral atraviesa un momento delicado, pero evitaron hacer señalamientos directos contra el gobierno de Estados Unidos. Prefirieron enfocarse en la necesidad de evaluar los hechos con objetividad y sin adelantar conclusiones.
La visa de López Beltrán fue retirada en un momento en que las tensiones políticas entre México y Estados Unidos se han intensificado. Aunque no se dieron detalles sobre las razones oficiales, las autoridades juarenses consideraron que el trasfondo político es innegable.
Hasta el momento, ni el hijo del expresidente ni su familia han emitido declaraciones públicas sobre el retiro de la visa. Tampoco se ha confirmado si la medida afectará sus actividades personales o profesionales en territorio estadounidense.