Residentes del fraccionamiento Jardines del Bosque, etapa I, en Ciudad Juárez, exigen a las autoridades una solución inmediata a las inundaciones que padecen desde hace casi dos décadas. Rosa María López Medrano, representante del comité de vecinos, advirtió que la situación se ha vuelto insostenible: el agua de lluvia alcanza niveles de hasta un metro, daña viviendas y obliga a las familias a tomar medidas extremas para proteger sus bienes.

López Medrano explicó que el problema más severo son las inundaciones y el pavimento en malas condiciones debido a la acumulación de agua. “Ahora es el agua de lluvia que se satura tanto las alcantarillas, que no alcanza a salir el agua, y subi hasta 40, 50 (centímetros), hasta un metro hemos tenido de agua, muchos han perdido los vecinos sus muebles, sus casas, todo”, declaró.

La lideresa vecinal precisó que esta problemática se registra desde el 2006. Aunque en el pasado se presentaban brotes de aguas negras, hoy el drenaje colapsa con cada precipitación y el agua ingresa directamente a los hogares. Pese a los constantes reportes a la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, la respuesta ha sido nula y el problema persiste.

Como evidencia de la gravedad, López Medrano mostró imágenes donde un vecino tuvo que salir por la ventaja de su coche para evitar que el agua ingresara a su vehículo. La escena refleja la desesperación de quienes viven en la zona y deben sortear corrientes que superan el medio metro de altura en cuestión de minutos.

Los afectados consideran que la falta de mantenimiento en la red de drenaje y la antigüedad de la infraestructura son las causas principales. Cada temporada de lluvias se repite la misma escena: calles convertidas en ríos, autos varados y familias atrapadas en sus casas con el agua hasta las rodillas.

El comité de vecinos ha solicitado reuniones con autoridades municipales y estatales, pero hasta ahora no han obtenido una respuesta concreta. Mientras tanto, los residentes se organizan para limpiar alcantarillas y colocar costales en las puertas, medidas insuficientes frente a un problema que crece año con año.

La comunidad exige obras de infraestructura hidráulica que garanticen el desalojo rápido del agua, así como un programa de bacheo y repavimentación que evite el deterioro acelerado de las calles. De no atenderse, advierten, las pérdidas materiales y el riesgo para la salud seguirán en aumento.