Ciudad de México.– La Selección Mexicana buscará este jueves romper una histórica racha sin triunfos en partidos inaugurales de la Copa del Mundo cuando enfrente a Selección de Sudáfrica en el arranque del Mundial 2026.

De las siete ocasiones anteriores en las que México disputó el encuentro inaugural de una Copa del Mundo, el balance ha sido de cinco derrotas y dos empates, una estadística que el técnico Javier Aguirre espera dejar atrás.

“Hay que romper la estadística, intentarlo. Es otro motivo más para salir a ganar el partido”.

Durante una conferencia de prensa realizada en el Estadio Azteca, Aguirre reconoció que desconocía el dato histórico, pero aseguró que lo compartirá con sus jugadores como una motivación adicional.

“No tenía el dato, se lo voy a compartir a los jugadores. Será otro aliciente”.

El encuentro reeditará el partido inaugural del Mundial de 2010, disputado en Johannesburgo, donde México y Sudáfrica empataron 1-1.

En su tercera etapa al frente del Tri, Aguirre llega al torneo con una racha de siete encuentros sin derrota. La última caída de la selección mexicana ocurrió en noviembre pasado frente a Paraguay.

El estratega destacó además el significado que tiene para la actual generación disputar una Copa del Mundo en territorio mexicano.

“Puede ser un día histórico para muchos de nosotros. Difícilmente vivirán otro Mundial en México”.

México perdió sus partidos inaugurales en los Mundiales de 1930, 1950, 1954, 1958 y 1962, mientras que empató en las ediciones de 1970 y 2010.

Viejos rivales vuelven a encontrarse

El partido también tendrá un ingrediente especial fuera de la cancha. Aguirre y el técnico sudafricano Hugo Broos se enfrentaron como jugadores durante el Mundial de 1986, cuando México derrotó a Bélgica 2-1 en fase de grupos.

“Recuerdo mucho la seguridad con la que salimos al terreno de juego, la confianza que teníamos y sentíamos que ese partido no iba a ir mal", recordó Aguirre.

Por su parte, Broos reconoció el reto que representa enfrentar al anfitrión ante un estadio repleto de aficionados mexicanos, aunque aseguró que sus jugadores están preparados para manejar la presión.

“Sin duda es un gran desafío jugar frente a 87 mil mexicanos, pero les diré a los jugadores que se concentren en el partido. Los mexicanos en el estadio no juegan, solo gritan, cantan y bailan”.

El entrenador sudafricano destacó que su equipo llega sin la presión que enfrenta el conjunto local.

“No tenemos la presión que le corresponde al anfitrión. Estamos muy bien preparados para el partido de mañana”.