Ciudad Juárez.- Revisar el celular apenas abrir los ojos, posponer la alarma varias veces o depender del café como primer impulso del día son hábitos cotidianos que, aunque parecen inofensivos, pueden influir en la forma en que las personas enfrentan las primeras horas de la mañana y aumentar la sensación de estrés o cansancio.

Especialistas explican que el cortisol, conocido popularmente como la hormona del estrés, aumenta de manera natural al despertar. Lejos de ser perjudicial, esta respuesta ayuda a movilizar energía, incrementar el estado de alerta y preparar al organismo para las actividades diarias.

Sin embargo, acompañar este proceso con estímulos que generen tensión, preocupación o prisa puede hacer que la jornada comience con una sensación de agotamiento o saturación mental.

Revisar el celular desde la cama

Uno de los hábitos más frecuentes es consultar notificaciones, correos electrónicos, noticias o redes sociales apenas suena la alarma.

Aunque no existe evidencia de que esta acción eleve automáticamente el cortisol en todas las personas, sí puede incrementar la carga mental y la sensación de preocupación desde los primeros minutos del día.

Por ello, algunos especialistas recomiendan retrasar el uso del teléfono entre 10 y 15 minutos, aprovechar ese tiempo para abrir las cortinas, beber agua, estirarse o simplemente permitir que el cuerpo termine de despertar antes de enfrentar la avalancha de información.

El botón de "cinco minutos más"

Otro hábito común es posponer la alarma una y otra vez.

Lejos de ofrecer un descanso reparador, esos breves periodos de sueño interrumpido pueden provocar lo que se conoce como inercia del sueño, una sensación de pesadez, confusión y dificultad para concentrarse al iniciar el día.

Los expertos sugieren programar la alarma a la hora real en que se necesita despertar y colocar el dispositivo lejos de la cama. También recuerdan que, si levantarse resulta una batalla diaria, el problema puede estar relacionado con la falta de sueño.

La mayoría de los adultos requiere dormir al menos siete horas por noche.

¿El café es enemigo?

El café tampoco es necesariamente el villano de las mañanas.

Para la mayoría de las personas, consumirlo al despertar no representa un riesgo importante. No obstante, quienes son sensibles a la cafeína pueden experimentar nerviosismo, palpitaciones, ansiedad o irritación estomacal, especialmente si lo toman con el estómago vacío.

En estos casos, puede ser útil beber agua primero, comer algo ligero o esperar algunos minutos antes de la primera taza.

Pequeños cambios, grandes diferencias

Especialistas coinciden en que una mañana más tranquila no requiere rutinas complejas ni levantarse dos horas antes.

Basta con realizar pequeños ajustes como exponerse a la luz natural, hidratarse, moverse suavemente y evitar revisar el teléfono de inmediato para ayudar al cuerpo a despertar de forma gradual.

Asimismo, advierten que si la ansiedad al despertar es frecuente o viene acompañada de insomnio, palpitaciones o dificultades para realizar las actividades cotidianas, es recomendable buscar orientación profesional, ya que podría estar relacionada con estrés crónico, trastornos del sueño u otras condiciones de salud.