Ciudad Juárez.- La Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Ciudad Juárez informó que durante los primeros siete meses de 2026 se trataron más de 52 millones de metros cúbicos de agua residual, lo que equivale a un promedio mensual superior a 7.4 millones de metros cúbicos. Esta cifra posiciona a la ciudad entre las cinco primeras del país en reúso del recurso, un logro que cobra especial relevancia en una región desértica donde cada litro cuenta.

Karina Cruz, jefa de Saneamiento de la JMAS, explicó que el organismo opera siete plantas tratadoras, cada una con normas de calidad distintas según el destino final del agua. “Tenemos 7 plantas tratadoras de agua residual en la ciudad con diferentes normas, la Conagua es quien nos rige y nos dice que norma se aplica en cada una, dependiendo el uso que se vaya a dar al agua tratada. En nuestro caso es la NOM 001 y la 003”, detalló.

Las plantas con mayor capacidad son la Planta Norte, con mil 600 litros por segundo; la Planta Sur, con 2 mil litros por segundo; y Valle de Juárez, con 500 litros por segundo. En contraste, Anapra, Parque Central, Villa Hermosa y Laguna de Patos tienen capacidades menores, aunque todas contribuyen al volumen total tratado.

El volumen mensual varía por factores como la temporada, los horarios y el consumo. Los registros de la JMAS muestran que en enero se trataron 7 millones 297 mil 486.96 metros cúbicos; en febrero, 6 millones 724 mil 207.06; en marzo, 7 millones 624 mil 920.28; en abril, 7 millones 423 mil 236.76; en mayo, 7 millones 40 mil 513.65; en junio, 7 millones 751 mil 434.24; y en julio, 8 millones 218 mil 584.01.

La funcionaria subrayó el impacto directo de estas acciones en el ahorro de agua potable. “Cada litro de agua tratada usada es un litro de agua potable ahorrada. Al estar en una zona desértica y con la situación hídrica que tenemos, es importante que sea considerado para procurar ahorrar el agua potable”, afirmó.

Además, la JMAS suministra agua tratada para el riego de 900 parques y áreas verdes en Ciudad Juárez, lo que reduce la presión sobre el agua potable destinada a usos no domésticos. Con este esquema, el organismo busca fortalecer el tratamiento y reúso de aguas residuales y promover un consumo más responsable y eficiente.