Ciudad de México.- La Fiscalía del Estado de México ha reconstruido el itinerario de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” después del múltiple homicidio en el fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza. Las autoridades señalan que ambos buscaban una “caja fría” que creían les daría acceso a una fortuna en bitcoins.
Tras abandonar la vivienda donde fueron asesinados Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista de Camilo Séptimo, su esposa embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar, Diego Sebastián “N” se dirigió a la Ciudad de México con la intención de cenar tacos en El Charco de las Ranas. Llegó a la sucursal de avenida Mixcoac, pero ya no ofrecía servicio, por lo que continuó hacia la colonia Del Valle.
El restaurante pertenece a la misma cadena cuya sucursal del Pedregal se hizo célebre tras el asesinato del conductor Paco Stanley el 7 de junio de 1999. La reconstrucción de los movimientos se logró mediante cámaras de videovigilancia, registros de acceso, testimonios e indicios hallados en el vehículo utilizado.
La investigación indica que Diego Sebastián “N” habría ofrecido 2 millones de pesos a Gerardo “N” por su colaboración. Desde un día antes de los hechos, le habría solicitado conseguir herramientas, aparatos electrónicos, cinchos, guantes y cubrebocas, según la Fiscalía.
Las víctimas fueron encontradas maniatadas y con heridas de arma de fuego. En la vivienda también se localizó sin vida a una perrita golden retriever de aproximadamente un año, mientras que un niño de alrededor de cinco años fue hallado sin lesiones visibles y luego entregado a sus abuelos.
Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron detenidos y trasladados al penal de Barrientos. Se les acusa de homicidio calificado contra dos o más personas, interrupción del embarazo y maltrato y crueldad contra los seres sintientes. Ambos deben ser considerados inocentes hasta que exista una sentencia condenatoria.