Un desvanecimiento en pleno escenario obligó a Francisco Céspedes a interrumpir su concierto sinfónico la noche del jueves 15 de octubre en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en la Ciudad de México. El cantautor cubano, de 68 años, recibió atención médica ante un público que pasó del disfrute a la preocupación en cuestión de minutos.
El malestar comenzó de forma repentina mientras interpretaba su repertorio. “Me siento mal, veo estrellas, creo que me voy a vomitar”, alcanzó a decir ante el micrófono, según relató después. La sudoración excesiva y los mareos lo dejaron sin fuerzas para continuar, por lo que varias personas acudieron a auxiliarlo.
Ante la persistencia de los síntomas, el artista fue retirado temporalmente del escenario. En ese lapso, la cantante Rosy Arango, invitada especial, sostuvo el espectáculo con varias canciones. Céspedes contó que al escucharla interpretar “Amanecí otra vez” encontró el impulso para levantarse y regresar, uniéndose a ella en el escenario para cantar el tema.
Aún débil y con sudoración fría, decidió continuar el concierto sentado y logró concluir con “El Manicero”. Un día después, su representante, Bárbara Baeza Lara, informó que el cantante se encontraba estable y que el episodio se debió a una baja de presión arterial que pudo controlarse durante la presentación.
En un comunicado, Baeza Lara explicó que Céspedes vive con diabetes y que recientemente regresó de una extensa gira por España, lo que implicó cambios de horario y adaptación a la altura de la Ciudad de México. El intérprete compartió en Instagram detalles de lo sucedido y reveló que perdió el conocimiento durante algunos segundos.
“Un médico del público saltó hasta el escenario sin pensar, como corresponde a su juramento hipocrático; perdí el conocimiento por segundos creo, sí fue dramático, podrán imaginarlo”, escribió. También agradeció la intervención de quienes lo auxiliaron y recordó la angustia del momento: “Hoy parecía derretirme en el escenario, fue la sensación. El público se asustó, yo también les cuento, mi hija, los músicos, mis amigos pensando en un final y yo con la sensación de continuar pero sin fuerzas”.
Finalmente, ofreció disculpas por el susto y reconoció su propio temor: “Disculpen de nuevo el susto yo también tuve miedo aunque siempre alardee ante la muerte”. Cabe recordar que entre noviembre y diciembre de 2025, el cantautor atravesó una crisis de salud por alteraciones en la presión arterial y en sus niveles de azúcar y ácido úrico, que lo llevó a pensar que no sobreviviría para recibir el año 2026.