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Supervisores de zona deben revisar filtros sanitarios en escuelas
Instituciones deben cumplir con la toma de temperatura al ingreso, así como el lavado de manos o la aplicación de gel antibacterial
Carolina Hinojos
15 de septiembre de 2021, 09:35
Ciudad Juárez.- Son los supervisores de zona los encargados de revisar que en cada escuela se esté cumpliendo con los filtros de sanidad a la entrada de las instituciones educativas.
Lo anterior fue informado por personal de la Subsecretaría de Educación y Deporte en la Zona Norte, donde se manifestó que los supervisores trabajan directamente con los comités de salud de cada institución educativa conformados por padres de familia y docentes, para verificar el cumplimiento de los protocolos para evitar contagios por Covid-19.
Dichos filtros deben cumplir con la toma de temperatura al ingreso, así como el lavado de manos o la aplicación de gel antibacterial por parte de una persona que supervise que todos los que ingresen hagan el protocolo.
Además antes de iniciar la clase el maestro debe preguntar a los alumnos ¿cómo se sienten el día de hoy? Esto con el objetivo de detectar síntomas durante la jornada escolar, a esto se le suma la constante higiene que deben de tener las áreas de estudio con tiempo para ventilar los salones.
Trágico cierre de San Valentín; balean a mujer en la Aztecas
15 de February del 2026, 10:13
Ciudad Juárez.- Durante la madrugada se reportó al número de emergencias 911 un ataque armado contra una mujer en la colonia Aztecas.
La víctima resultó con una lesión por arma de fuego cuando se encontraba en el cruce de las calles Xochimilcas y Chamulas, en la colonia antes mencionada.
De acuerdo con reportes en el lugar, la joven, de 28 años, fue identificada extraoficialmente como Esmeralda G.
La mujer fue trasladada para recibir atención médica especializada y, hasta el momento, se desconoce su estado de salud.
La música es para compartirla con la gente: Romeyno Gutiérrez
15 de February del 2026, 09:58
Chihuahua.— El pianista-concertista rarámuri Romeyno Gutiérrez Luna regresó al Palacio de Gobierno para ofrecer un recital que, dijo, tiene un significado especial en su trayectoria artística. No es la primera vez que se presenta en el recinto, pero cada ocasión —afirmó— representa una oportunidad de acercar la música a nuevos públicos.
“Venir a este recital y hacer gala de lo que uno sabe hacer, tocar bien el piano, siempre es un placer”, expresó. Señaló que espacios emblemáticos como el Palacio de Gobierno permiten que la música dialogue con la historia y la identidad del estado.
El intérprete explicó que este fue su segundo evento del año y que ha iniciado 2026 “con el pie derecho”, pues ya tiene compromisos confirmados al menos hasta junio. “Muy contento de que la gente tenga interés y yo, con gusto, poder compartir la música, llevar la cultura a todos los rincones del estado, de México y del mundo, ¿por qué no?”, comentó.
Sobre la relación con la Secretaría de Cultura estatal, encabezada por Alejandra Enríquez, descartó una ruptura tras los señalamientos hechos meses atrás. “A veces hay malentendidos. Ellos tratan de hacer lo mejor posible, pero los trámites burocráticos retrasan las cosas y uno vive de esto. A veces hay que alzar la voz”, señaló. Añadió que la situación se resolvió con prontitud y que mantiene buena comunicación con la funcionaria.
Gutiérrez Luna adelantó que se preparan celebraciones en comunidades de la Sierra Tarahumara para impulsar la enseñanza musical entre niñas y niños rarámuri. Reconoció, sin embargo, que persisten limitaciones materiales. “No es fácil que un alumno, y menos de la comunidad, pueda tener un instrumento como éste”, indicó al referirse al piano.
Consideró que, aunque las instituciones realizan su parte, hace falta mayor promoción de la música en las escuelas. “Hace mucha falta”, subrayó.
El pianista reiteró que su propósito es continuar compartiendo su arte y ampliar el acceso cultural, convencido de que la música, más que un espectáculo, es un puente entre comunidades.
Marchan en silencio por mineros asesinados en Sinaloa
15 de February del 2026, 09:53
Chihuahua.— En silencio, con fotografías, pancartas en las manos y veladoras encendidas, trabajadores del sector minero marcharon ayer desde la glorieta de Pancho Villa hasta la plaza de El Ángel para honrar a los mineros asesinados en Concordia, Sinaloa.
La movilización avanzó sin consignas: solo el murmullo de los pasos y el peso del duelo colectivo. Al llegar a las escaleras de la plaza, Margarita —quien tomó la palabra frente a familias, compañeros y representantes de medios de comunicación— pidió colocar fotografías de las víctimas como acto de memoria.
“Primero que nada, les agradezco a las familias que pudieron asistir y acompañarnos; a todos los compañeros que a distancia nos están acompañando, ya que no pueden estar en mina o en proyecto. También a las empresas y a los medios de comunicación por apoyarnos en estos momentos, porque es muy importante su función para difundir lo que está pasando y el sentimiento que traemos”, expresó.
Aclaró que no hablaba en nombre de ninguna organización o partido. “No vengo a representar ninguna asociación, empresa ni partido político. Vengo a representar a los trabajadores que laboramos día a día en la minería, desde diferentes profesiones”, sostuvo.
Desde ese posicionamiento, lanzó un mensaje dirigido a autoridades y actores del sector. “El silencio en Concordia, Sinaloa, no es paz; es el vacío que dejan vidas arrebatadas. No son hechos aislados ni números en reportes. Es una realidad más profunda: la violencia normalizada como condición de trabajo”, afirmó.
Señaló que la pérdida de sus compañeros “no es una cifra, es una herida abierta y una fractura ética que atraviesa al gremio”, y advirtió que las ausencias se sienten “en cada proyecto, en cada mina, en cada universidad y hogar que conoce el sacrificio de salir a trabajar sin la certeza de regresar”.
Ante ello, exigió acciones concretas. “No permitiremos que esto se vuelva rutina ni estadística. La inseguridad no puede tratarse como riesgo operativo ni la violencia como variable inevitable”, dijo. Añadió que, cuando se asume de esa forma, el problema “se vuelve institucional, político y moral”.
Dirigiéndose al Gobierno Federal y a los estados mineros, subrayó: “La seguridad es su obligación, no es una promesa. Exigimos justicia, investigaciones claras, protección efectiva y una estrategia real, coordinada y verificable para devolver la paz a las zonas mineras”.
También llamó a las empresas a no anteponer la rentabilidad a la vida. “Ninguna meta productiva justifica exponer a empleados y contratistas a violencia normalizada. Continuar sin condiciones adecuadas de seguridad no es neutral, es una decisión”, advirtió.
A asociaciones, cámaras y clústeres del sector les pidió unidad, vigilancia activa y presión legítima para evitar que más trabajadores salgan de casa con incertidumbre. “Proteger al gremio no es opcional, es su razón de ser”, señaló.
La marcha concluyó sin consignas ni discursos adicionales: solo el compromiso reiterado por los asistentes de que, mientras persista la inseguridad, la riqueza que brota de la tierra será moralmente insostenible. “El silencio no es neutral; el silencio también implica responsabilidad”, cerró Margarita.
