Matamoros.- La ciudad fronteriza de Matamoros, Tamaulipas, vivió una jornada de violencia extrema que dejó un saldo de seis personas muertas, incluida una menor de edad. Los ataques armados provocaron el colapso de las vialidades mediante "narcobloqueos" e incendios de vehículos, lo que obligó a comercios y planteles escolares a suspender sus actividades normales.

El origen de la crisis fue un operativo de gran envergadura desplegado por las Fuerzas Federales en la zona. Según la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, labores de inteligencia militar condujeron a la detención de Axel Alfredo "N", conocido como "El Axel" o "El Matamigos", señalado como líder de la facción "Los Ciclones" del Cártel del Golfo. En represalia, células delictivas despojaron a conductores civiles de sus vehículos para bloquear las principales rutas e incendiar transportes pesados.

Entre las víctimas se encuentra Aranza Aidely, de nacionalidad estadounidense, quien fue alcanzada por ráfagas de fuego cruzado cerca de la carretera a Reynosa, a la altura del ejido Las Rusias. Su madre resultó gravemente herida en las extremidades inferiores. La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas confirmó la apertura de una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades.

La obstrucción de carreteras durante la noche derivó en más tragedias. Cuatro integrantes de una misma familia fallecieron cuando el vehículo particular en el que viajaban se estrelló a alta velocidad contra el chasis calcinado de un autobús usado en los bloqueos delictivos. Equipos de Protección Civil y paramédicos locales rescataron con vida a un niño de tres años, quien fue trasladado de emergencia a las instalaciones médicas de la zona con lesiones severas. Se documentó el deceso de otro automovilista tras un percance vinculado a las persecuciones vehiculares.

Para restaurar el orden en los accesos de comunicación internacional, la Secretaría de la Defensa Nacional coordinó el envío emergente de 450 soldados de las Fuerzas Especiales de la Guardia Nacional y dos helicópteros artillados adicionales.

Ante la gravedad de los hechos, el Consulado de los Estados Unidos en Matamoros emitió una alerta de seguridad urgente, exhortando a sus ciudadanos a resguardarse y extremar precauciones.