Ciudad de México.- Héctor Chávez Ramírez, mejor conocido como "Caramelo", volvió a convertirse en tendencia durante el Mundial 2026 luego de protagonizar un incidente al término del partido entre Colombia y Uzbekistán en el Estadio Ciudad de México, donde terminó sin su característico sombrero de charro.

Tras la victoria de Colombia por 3-1, el popular aficionado mexicano lanzó su sombrero hacia los jugadores sudamericanos cuando estos se dirigían a la zona de vestidores.

Sin embargo, las imágenes difundidas por TUDN muestran que los futbolistas ignoraron el gesto y continuaron su camino, mientras elementos de seguridad intervinieron para recoger la prenda.

Minutos después se produjo un intercambio entre Caramelo y un guardia de seguridad cerca del túnel central del estadio. En el video se escucha al trabajador repetir en varias ocasiones que no le devolvería el sombrero.

Pese a los intentos del aficionado y de algunos familiares por recuperarlo, la prenda fue retirada del lugar. Las grabaciones muestran que posteriormente fue entregada a una persona vinculada con la organización logística del torneo.

Hasta el momento, Caramelo no ha informado públicamente si logró recuperar el sombrero o si éste permanecerá bajo resguardo de los organizadores.

¿Quién es Caramelo?

Héctor Chávez Ramírez es considerado uno de los aficionados más emblemáticos de la Selección Mexicana y acumula cerca de 40 años siguiendo al Tricolor en competencias internacionales.

Su historia mundialista comenzó en México 1986, cuando recibió boletos para asistir al torneo como regalo de graduación de parte de su padre. Desde entonces ha acompañado a la selección en numerosos eventos alrededor del mundo.

Su imagen es fácilmente reconocible por el sombrero negro que utiliza en cada torneo, decorado con referencias a las competencias en las que participa y que se ha convertido en su sello distintivo.

De acuerdo con información publicada por Marca en 2024, Caramelo no obtiene ingresos por su popularidad como aficionado. El mexicano heredó una joyería familiar dedicada a la compra y venta de oro y actualmente trabaja en el sector de bienes raíces comerciales, actividad que le permite financiar sus viajes para apoyar a la Selección Mexicana.

El incidente ocurrido tras el partido de Colombia volvió a colocarlo en el centro de la conversación en redes sociales, donde las opiniones se dividieron entre quienes lo defendieron y quienes tomaron con humor la pérdida temporal de su icónico sombrero.