La muerte de Hayden Panettiere, conocida por su papel en la serie 'Malcolm', fue causada por una intoxicación accidental con fentanilo y otros medicamentos, según reveló el forense del condado de Greenville, en Carolina del Sur, cinco semanas después de su fallecimiento.

La actriz, de 36 años, murió el pasado domingo 16 de agosto en una residencia ubicada en el número 701 de Easley Bridge Road, en Greenville. El informe toxicológico identificó en su organismo 4-ANPP, un precursor del fentanilo, además de alprazolam, metocarbamol y quetiapina, fármacos recetados para tratar ansiedad, espasmos musculares y trastornos psiquiátricos.

El reporte oficial señala que una llamada al 911 a las 13:51 alertó sobre un paro cardíaco en el domicilio. Los equipos de emergencia acudieron y encontraron a una mujer en paro cardíaco; pese a los intentos de reanimación, se certificó su fallecimiento a las 14:32. La víctima fue identificada como Hayden Leslie Panettiere, de 36 años y originaria de California.

La investigación, en la que participó la DEA, descartó signos de traumatismo o actividad delictiva. En el momento del deceso, la actriz estaba acompañada por su entonces novio Brian Hickerson y el hermano de este, Zach, quienes mostraron a la policía una bolsa con los medicamentos que tomaba. En la escena también se encontró un espray de Narcan, antídoto contra el fentanilo.

Panettiere inició su carrera como actriz de doblaje en películas como Bichos (1998) y se había alejado de Hollywood en los últimos años. De su relación con el excampeón de boxeo Vladímir Klitschko nació su hija Kaya en 2014. En un libro de memorias reciente, relató su dura depresión posparto y la decisión de ceder la custodia de la niña a Klitschko en 2018.

En esa biografía también abordó su relación con Hickerson, marcada por la violencia machista. "Es un tema muy vergonzoso. Siempre me he considerado una mujer fuerte y resiliente. La idea de que pudiera permitir que me sucediera algo así me dejó atónita. A quienes mejor me conocían, también les dejó atónitos. Intenté mantenerlo en secreto, en la medida de lo posible, porque no quería involucrar a nadie a quien quisiera. Ya sabía que querían protegerme, y yo quería protegerlos, tanto física como emocionalmente. Fue humillante", escribió.