Ciudad Juárez.- El alcalde de Ciudad Juárez, Héctor Ortiz Orpinel, adoptó una postura de respeto hacia las recientes órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Donald Trump, que buscan restringir la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos. El edil evitó emitir juicios sobre la medida y subrayó que su administración se enfoca en mejorar la calidad de vida local para desincentivar la migración.

“No puedo decidir las decisiones de Estados Unidos, podrán poner las restricciones que deseen, somos respetuosos de su soberanía”, declaró el mandatario municipal. Con estas palabras, Ortiz Orpinel dejó claro que su gobierno no interferirá en las políticas del vecino país, aunque puedan impactar la dinámica fronteriza entre Juárez y El Paso.

Las órdenes ejecutivas, firmadas en las últimas horas, prohíben el otorgamiento de visados cuando el propósito sea obtener la ciudadanía para un recién nacido, una práctica conocida como turismo de nacimiento. Esta acción revive un debate legal, ya que el Tribunal Supremo declaró inconstitucional un intento similar en el pasado.

Ante la pregunta sobre posibles afectaciones en la relación binacional, el alcalde reiteró que su prioridad es generar condiciones que arraiguen a los juarenses. “Trabajamos para que no exista la necesidad de migrar a otro país en busca de una ciudadanía extranjera”, señaló, enfatizando el enfoque local de su gestión.

La restricción migratoria se da en un contexto de tensión recurrente sobre la interpretación de la Enmienda 14, que garantiza la ciudadanía a quienes nacen en suelo estadounidense. Aunque la orden ejecutiva enfrenta obstáculos constitucionales, el gobierno de Trump insiste en su implementación para frenar lo que considera un abuso del sistema.

Mientras tanto, en Ciudad Juárez, las autoridades mantienen la cautela diplomática. Ortiz Orpinel evitó confrontar directamente la política estadounidense y optó por un discurso centrado en el desarrollo interno, una estrategia que busca blindar a la ciudad de los vaivenes políticos externos.