Ciudad Juárez.- Más de 50 viviendas del fraccionamiento Riberas del Bravo Etapa VIII quedaron rodeadas por agua acumulada, con una profundidad superior a los 50 centímetros, tras las lluvias registradas desde la noche del jueves en Ciudad Juárez. Al menos 30 de ellas reportan agua al interior de los domicilios, lo que ha puesto en riesgo el patrimonio de las familias y ha generado una emergencia que nadie atiende.
En un recorrido por las calles Rivera del Rojo, Rivera del Mezquite, Rivera del Carrizo y Rivera de la Silla, este medio pudo constatar el nivel del agua y la desesperación de los residentes. El señor Gabriel, uno de los afectados, compartió su angustia ante la posibilidad de nuevas precipitaciones porque el agua podría ingresar a su casa, donde vive con un bebé al que no quiere exponer al agua contaminada de la calle.
“Tenemos todo lleno, ya está entrando el agua. Pasamos la noche preocupados, esperando que no lloviera poquillo más porque ahí sí ya nos entra toda el agua. Las demás (casas) sí están todas inundadas”, relató.
El problema se agravó en la intersección de las calles Rivera del Mezquite y Rivera del Carrizo, donde existe un parque con un dique que no dio soporte. El área verde tampoco pudo captar el agua, por lo que el líquido se acumuló en la calle, saturó las alcantarillas y alcanzó las viviendas.
A pesar de que las lluvias comenzaron la noche del jueves, ningún cuerpo de emergencia o autoridad ha acudido al sector para brindar ayuda. Los vecinos piden ser escuchados y atendidos; incluso denuncian que una unidad del Ejército con el Plan DN-III llegó al lugar, pero solo tomó fotografías y se retiró sin descender.
“No ha venido nadie, el Ejército con el Plan DN-III vino, se paró ahí, tomó fotos, no se bajaron y se fueron. Ahorita entre vecinos queremos una bomba o algo que saque el agua porque sí nos está afectando”, expresó.
La comunidad exige una solución inmediata para desalojar el agua y evitar mayores daños, así como la presencia de autoridades que asuman la emergencia. Mientras tanto, las familias afectadas permanecen a la espera de apoyo y con el temor de que nuevas lluvias empeoren la situación.