Chihuahua.- Las lluvias registradas en la capital del estado reactivaron la revisión de viviendas antiguas y construcciones de adobe con riesgo estructural, principalmente en las colonias Centro, Obrera y otros sectores históricos, donde Protección Civil Municipal y el Centro INAH Chihuahua mantienen un seguimiento permanente para prevenir derrumbes.

El coordinador de Protección Civil Municipal, Iván Rivera, informó que la dependencia actualiza el padrón de inmuebles en condiciones de riesgo y prevé contar con información consolidada durante la próxima semana. Explicó que la prioridad es identificar las fincas que puedan representar un peligro para la población y localizar a sus propietarios para que realicen las intervenciones necesarias.

Indicó que algunos de los inmuebles se encuentran abandonados o presentan daños importantes por el paso del tiempo y las lluvias. En esos casos, Protección Civil emite dictámenes técnicos para determinar si requieren reforzamiento estructural o, cuando el riesgo es inminente, su demolición, mientras que los procedimientos administrativos corresponden a otras instancias.

Rivera señaló que, tratándose de edificios con valor histórico, también intervienen el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Cultura del Estado, conforme a la normatividad vigente.

Por su parte, el delegado del Centro INAH Chihuahua, Jorge Carrera Robles, explicó que durante cada temporada de lluvias se presentan afectaciones en inmuebles históricos construidos antes de 1900, especialmente aquellos elaborados con arquitectura de tierra.

Precisó que más que elaborar un nuevo padrón de daños, las instituciones mantienen un seguimiento de los casos que ya han sido identificados como vulnerables.

“Lo que hacemos más bien es, ya junto con Protección Civil, generar un ambiente de diálogo para aquellos casos que puedan presentar caída de algún muro o un riesgo mayor. Entonces tiene que haber un acta de dictaminación para proceder a su aseguramiento, apuntalamiento y, si ya es muy grave la situación, definir el qué hacer”, expuso.

El funcionario indicó que las zonas donde año con año se concentran este tipo de inmuebles son el Centro, la colonia Obrera, El Pacífico y otros sectores de la parte antigua de la ciudad, donde además existen viviendas y edificios intestados, lo que dificulta la atención oportuna por parte de sus propietarios.

Añadió que el INAH difunde recomendaciones sobre primeros auxilios para inmuebles históricos y subrayó que la prioridad siempre debe ser proteger la integridad de las personas antes de intervenir las construcciones.

“De repente hay un remojo de muro o de cubierta y gente que no tiene experiencia se asusta y piensa que la única solución es tirar todo. Bueno, pues no es tan extremo. Si tienen 150 o 180 años esas viviendas, un año más no va a pasar nada. Claro, hay que valorar cada caso específico para hacer lo correspondiente”, señaló.

Rivera recordó que, tras el derrumbe de una barda de adobe ocurrido recientemente, en el que un hombre perdió la vida, Protección Civil verificó las condiciones de seguridad del sitio, mientras que la revisión sobre permisos y posibles sanciones corresponde a la Dirección de Desarrollo Urbano.