Ciudad de México.– A un día de la inauguración de la Copa Mundial 2026, el principal desafío para las autoridades mexicanas no es el crimen organizado, sino las protestas sociales y los problemas de movilidad que amenazan con complicar el arranque del torneo en la capital del país.
Mientras el Gobierno federal prepara un despliegue de más de 100 mil elementos de seguridad entre militares, marinos, guardias nacionales y policías, las movilizaciones de maestros, colectivos de desaparecidos y organizaciones sociales mantienen bloqueos y concentraciones en distintos puntos de la Ciudad de México, incluyendo las inmediaciones del Estadio Azteca y el Zócalo capitalino.
Protestas ponen a prueba el arranque del Mundial
Las manifestaciones han provocado cierres viales, presencia de policías antimotines y restricciones en algunas zonas del Centro Histórico, donde continúan instalados campamentos de protesta.
Además, la policía capitalina reforzó la vigilancia en los principales accesos a la ciudad y realizó aseguramientos de artefactos explosivos caseros en autobuses vinculados con grupos manifestantes.
Pese al escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la inauguración está garantizada.
"La inauguración está garantizada, no hay problema. El Mundial se va a disfrutar".
Obras y preparativos continúan a contrarreloj
A la par de las movilizaciones, en las inmediaciones del Estadio Azteca aún son visibles algunas áreas restringidas, estructuras cubiertas y trabajos finales de adecuación para recibir el partido inaugural.
Las autoridades trabajan para concluir los últimos detalles logísticos antes del encuentro entre México y Sudáfrica.
Más de 100 mil elementos vigilarán el Mundial
El operativo de seguridad contempla vigilancia en la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, aeropuertos, zonas turísticas, estadios y centros de concentración de selecciones nacionales.
También se desplegarán sistemas de videovigilancia, equipos antidrones, unidades especializadas para el control de multitudes y patrullajes coordinados con autoridades federales y estatales.
Especialistas en seguridad consideran que los grupos criminales difícilmente buscarán afectar directamente el torneo debido al impacto internacional que tendría un incidente de alto perfil.
Sin embargo, recomendaron a visitantes nacionales y extranjeros evitar zonas de riesgo, no adquirir drogas ni contratar servicios ilegales que pudieran estar relacionados con organizaciones criminales.
Mientras tanto, el Gobierno capitalino promueve el uso del transporte público y bicicletas para reducir afectaciones derivadas de bloqueos, manifestaciones y posibles lluvias durante los primeros días de la competencia.