Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este martes que el país atraviese una crisis generalizada en los servicios de salud, justo cuando médicos y enfermeras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se preparaban para salir a las calles de la Ciudad de México.
Durante su conferencia matutina, la mandataria reconoció que existen fallas en hospitales de todo el país, pero rechazó la idea de un colapso en el sistema. "Ahora, de ahí a que haya una crisis en el sistema de salud y que las cosas están funcionando muy mal y que todo está mal, tampoco", puntualizó.
Sheinbaum mencionó que hay pendientes en la distribución de medicamentos y en las condiciones laborales del personal de salud. Ante ese panorama, informó que pidió a los delegados y directores de hospitales del IMSS realizar una revisión de cada unidad médica.
El objetivo, explicó, es identificar las necesidades reales y verificar las denuncias difundidas por trabajadores en redes sociales. Como parte de ese ejercicio, durante el fin de semana envió un equipo a cuatro hospitales del IMSS en la Ciudad de México.
De acuerdo con su reporte, en tres no se encontraron problemas, mientras que en uno sí detectaron situaciones pendientes de resolver. "Lo que necesitamos hacer es un verdadero diagnóstico para poder atender lo que no está resuelto", afirmó Sheinbaum, quien aseguró que su administración atenderá las demandas justificadas de los trabajadores.
La presidenta también se refirió a la protesta prevista para el 13 de octubre. Señaló que las manifestaciones deben realizarse de manera pacífica y reiteró que el personal de salud tiene derecho a expresar sus inconformidades.
Sheinbaum acusó a la oposición y a cuentas automatizadas en redes sociales de aprovechar las inconformidades del sector salud. La mandataria reiteró que su gobierno avanza hacia un sistema público de salud automatizado y de última generación.