Tijuana.– La Fiscalía General del Estado (FGE) reclasificó como homicidio doloso la investigación por la muerte de Richard Damián, de 28 años, cuyo cuerpo fue localizado el pasado 21 de agosto dentro del Centro de Rehabilitación Jireh, establecimiento vinculado al grupo conocido como la “Patrulla Espiritual”.

La necropsia reveló que el joven presentaba más de 40 lesiones y que murió por asfixia mecánica por sofocación, informó César Raúl González Vaca, director estatal del Servicio Médico Forense (Semefo) en Baja California.

El cuerpo fue localizado en el inmueble ubicado sobre la avenida Melchor Ocampo, en la colonia Matamoros, al este de Tijuana. Damián había ingresado al centro apenas tres días antes, el 18 de agosto, para recibir tratamiento contra el alcoholismo.

De acuerdo con la información proporcionada a las autoridades, el joven fue llevado al establecimiento por sus propios padres. El hallazgo fue reportado al número de emergencias 911 por Jesús Arce, encargado del lugar, y personal médico confirmó posteriormente el fallecimiento.

González Vaca explicó que la asfixia fue provocada por una obstrucción externa de los orificios respiratorios. Además, el examen forense documentó lesiones principalmente en el tórax y las extremidades, así como contusiones en la frente y la barbilla.

El director del Semefo señaló que las lesiones fueron producidas antes de la maniobra de asfixia y que este mecanismo de muerte “se asocia más hacia un homicidio”, por lo que el caso dejó de ser investigado bajo una hipótesis accidental.

El dictamen forense ya fue entregado a la FGE para integrarlo a la carpeta de investigación. Hasta el momento no se han reportado personas detenidas por el caso y el centro de rehabilitación continúa operando.

Jireh, bajo cuestionamientos previos

El establecimiento está registrado formalmente como Jireh Centro de Rehabilitación El Señor Proveerá, A.C. y forma parte de la red vinculada a la llamada “Patrulla Espiritual”, encabezada por Jesús Ignacio Osuna Torres, alias “El Chiquilín”.

El funcionamiento de estos centros ya había sido cuestionado por autoridades sanitarias. En enero de 2025, la Secretaría de Salud de Baja California y el Instituto de Psiquiatría del estado detectaron anomalías en tres inmuebles de Jireh en Tijuana por incumplimientos a la Norma Oficial Mexicana 028, relacionada con el tratamiento de las adicciones.

De acuerdo con autoridades estatales, el grupo habría operado sin los permisos y la regularización sanitaria correspondientes, aunque se encontraba constituido como asociación civil ante la Secretaría de Bienestar y el SAT.

La organización también ha sido señalada en antecedentes relacionados con presuntos abusos y privaciones ilegales de la libertad. En marzo de 2025, autoridades municipales de Mexicali clausuraron una sucursal que el grupo pretendía abrir en esa ciudad.

El caso de Richard Damián ocurre además después de otros fallecimientos relacionados con inmuebles de Jireh. En marzo de 2024, tres internos murieron en hechos violentos vinculados a instalaciones de la organización, de acuerdo con los antecedentes citados en la investigación.

Hasta el momento, la agrupación no ha emitido un posicionamiento público sobre la muerte de Damián.

En abril de 2026, el Ayuntamiento de Tijuana otorgó un subsidio de 7.2 millones de pesos a la Patrulla Espiritual para respaldar sus operaciones, según la información disponible sobre el caso.