Chiapas.– Guatemala ha recibido a 2 mil 284 mexicanos deportados de Estados Unidos en lo que va de 2026, un incremento de 80 por ciento respecto al último corte reportado en junio, cuando la cifra era de mil 266 personas.

El aumento representa mil 18 mexicanos más trasladados a Guatemala en apenas dos meses, como parte de un mecanismo de tránsito coordinado entre los gobiernos de Guatemala y México para facilitar su ingreso posterior a territorio mexicano.

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, confirmó que los mexicanos llegan a su país en vuelos procedentes de Estados Unidos que también transportan a ciudadanos guatemaltecos deportados.

De acuerdo con el mandatario, los mexicanos permanecen en Guatemala únicamente el tiempo necesario para completar el proceso de traslado y posteriormente son enviados a territorio mexicano, principalmente a Tapachula, Chiapas, en un periodo menor a 24 horas.

“Nosotros lo que hemos hecho es ingresarlos en calidad de tránsito para, en coordinación con las autoridades migratorias mexicanas, regresarlos, ingresarlos a territorio mexicano en menos de 24 horas después de que entraron al país”.

Los mexicanos deportados llegaron a Tapachula durante este fin de semana. Uno de ellos, identificado como José y originario de Matamoros, relató que desconocía que sería trasladado primero a Guatemala.

“Te tratan peor que criminales, pero Guatemala nos acogió bien aquí también... No nos dicen, nos esposan y nos llevan y ya, hasta que llegamos nos dicen”, contó.

Guatemala niega ser tercer país seguro

Arévalo rechazó que Guatemala esté funcionando como un tercer país seguro para los mexicanos deportados o que exista algún mecanismo que les permita permanecer en territorio guatemalteco para solicitar refugio.

“No hay ninguna permanencia, no hay ningún refugio, ni ninguna figura que se pueda considerar como una figura que constituye un tercer país seguro”.

El mandatario explicó que los connacionales permanecen en Guatemala menos de 24 horas y que los gastos del traslado son cubiertos, dependiendo del caso, por los gobiernos de México o Estados Unidos.

Una vez que los vuelos aterrizan en Guatemala, los mexicanos son trasladados al departamento de San Marcos, en la zona fronteriza con México.

Ahí, las autoridades guatemaltecas realizan el procedimiento de entrega a funcionarios mexicanos, quienes posteriormente trasladan a los connacionales hacia Tapachula para continuar con su retorno a sus lugares de origen.