El Hospital General de Zona No. 36 del IMSS, en Pachuca, Hidalgo, se convirtió en el centro de un debate sobrenatural luego de que dos de sus trabajadores difundieran en TikTok grabaciones que muestran un pasillo principal marcado por huellas de pies descalzos y embarrados de lodo. Los videos, compartidos por los usuarios @aldoguzman98 y @karenaline3012, acumularon miles de reacciones y desataron una ola de comentarios divididos entre escépticos y creyentes.

El fenómeno fue registrado al interior de las instalaciones médicas, particularmente en el mortuorio y el laboratorio de patología. Según el testimonio de los autores, ningún empleado ni paciente se encontraba dentro del laboratorio en ese momento. Al salir, descubrieron que el suelo estaba completamente marcado por pisadas humanas que se extendían a lo largo del pasillo principal desde la salida directa de la zona del mortuorio.

Las huellas parecían pertenecer a alguien que caminaba sin calzado y con los pies manchados de lodo, un detalle que resultó inquietante dentro de los estrictos protocolos de higiene de un hospital. El material audiovisual causó escalofríos entre los internautas de TikTok, además de la ola masiva de comentarios divididos.

Los escépticos plantearon explicaciones racionales: una broma interna entre compañeros de turno, una maniobra de mantenimiento o el descuido de algún protocolo de limpieza. En contraste, los creyentes del misterio aseguraron que las instalaciones que resguardan la morgue y patología suelen acumular energías densas debido a la naturaleza de los servicios que ahí se prestan.

Otros trabajadores del IMSS 36 también alzaron la voz para respaldar el misterio. Empleados de distintos hospitales de la República Mexicana compartieron sus propias vivencias sobrenaturales en la sección de comentarios, convirtiendo el espacio en un foro de experiencias inexplicables.

Entre los relatos destacaron sombras recorriendo los pasillos en el turno nocturno, sonidos de pisadas y equipos médicos manipulados sin explicación. El personal de salud dejó en evidencia que las historias de terror dentro de las clínicas y hospitales del país son mucho más comunes de lo que se piensa.