Ciudad de México.– A menos de dos días de la inauguración del Mundial 2026 en el Estadio Azteca, organizaciones sociales y colectivos han anunciado una serie de protestas y movilizaciones que coincidirán con el arranque del torneo, en medio del ambiente festivo que rodea el evento deportivo.
Las actividades comenzaron desde el 6 de junio con la colocación de una manta en el Ángel de la Independencia, y continuaron este martes 10 de junio con un mitin encabezado por madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.
Movilizaciones previas y durante la inauguración
Como parte de la jornada, colectivos realizarán la caminata “Iluminemos la búsqueda” a las 7:00 de la tarde, partiendo de la estación Registro Federal del Tren Ligero con dirección al Estadio Azteca.
Para el día de la inauguración, el 11 de junio, se prevén múltiples acciones desde temprana hora. A las 6:00 de la mañana está programado un mitin frente al estadio, mientras que a las 10:00 se llevará a cabo una “cascarita por la justicia, contra el olvido” en el Zócalo capitalino, además de actividades similares organizadas por familias migrantes en el Antimonumento +72, sobre Paseo de la Reforma.
Ese mismo horario contempla una jornada de pega de carteles por parte de madres y padres de Ayotzinapa sobre avenida Tlalpan, así como concentraciones de transportistas, campesinos, maestros y trabajadores de la salud que partirán desde distintos puntos de la capital hacia la zona sur de la ciudad.
Obras inconclusas en el Estadio Azteca
En paralelo, el Estadio Azteca y sus alrededores aún presentan trabajos en curso, con áreas restringidas, estructuras cubiertas, andamios y personal laborando a contrarreloj para concluir detalles previos a la ceremonia inaugural.
Dos realidades en el arranque del Mundial
Mientras la capital se prepara para una celebración deportiva de alcance global, distintos grupos sociales aprovecharán la atención internacional para visibilizar demandas relacionadas con desapariciones, condiciones laborales, situación del campo y otras problemáticas sociales.
El contraste marcará el inicio del torneo: una fiesta futbolística dentro del estadio y, afuera, movilizaciones que buscan convertir el evento en una plataforma de exigencia social.