Chihuahua.- Una protesta frente a la Rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACh) evidenció este viernes el malestar de los trabajadores administrativos por la demora en el pago de prestaciones contractuales. La manifestación fue encabezada por Concepción Rodríguez, secretaria general del Sindicato de Trabajadores de la UACh (STUACh), quien exigió a la administración de Luis Rivera Campos resolver de una vez los incumplimientos que se arrastran desde hace cuatro años.

Rodríguez recordó que las categorías A y B están establecidas en el contrato colectivo y, aun así, cada año se repite la misma lucha para que se cubran. “El primer año tuvimos que sufrirla para que nos pagaran la categoría A y B. El segundo año igual, el tercer año igual y hoy es la cuarta vez. No es posible, compañeros, es un derecho contractuado”, reclamó ante los asistentes.

La dirigente sindical advirtió que no se puede seguir postergando el pago de salarios con excusas administrativas. “Con los salarios de los trabajadores no se puede jugar de esta manera inhumana. Mucho menos estar tratando de patear el bote, que la Federación o que esto no nos da”, expresó.

En su mensaje, Rodríguez defendió la solidaridad del sindicato con el fideicomiso de jubilados, pero dejó claro que los trabajadores en activo también enfrentan una situación crítica. “Nosotros somos solidarios en el fideicomiso y es un orgullo apoyar a nuestros compañeros, pero también a nosotros un salario mínimo ya no nos da”, manifestó.

Cuestionan manejo de recursos y eventos masivos

La secretaria general exigió transparencia sobre los ingresos de la universidad, que superan los 2 mil millones de pesos anuales, más lo recaudado por el impuesto universitario y por eventos como los conciertos de Shakira o Alejandro Fernández, donde se llegan a reunir 10 mil o 15 mil personas en el estadio. “¿Dónde queda ese dinero?”, cuestionó.

Rodríguez también pidió explicar los recursos obtenidos por venta de productos y convenios comerciales. “¿Por qué no alcanza el dinero para pagarle al trabajador administrativo con salario mínimo o un salario y medio mínimo?”, planteó.

Además, denunció jornadas excesivas para los veladores, quienes laboran 12 horas diarias durante seis días a la semana sin el pago correspondiente, y acusó una creciente injerencia de la administración en la actividad sindical. “Antes el día de la asamblea era el día de la asamblea. Había permiso, llegábamos a la asamblea y nos retirábamos. Y ahora indolentemente nos hacen regresar a los trabajos y si tenemos que checar para ver quién fue a la asamblea y quién no fue a la asamblea”, denunció.

Finalmente, consideró que estas prácticas vulneran la autonomía del sindicato y la libertad de sus integrantes. “Eso no es respetar la autoridad y la libertad sindical”, afirmó.