Ciudad de México.- La presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) quedó vacante este lunes luego de que Guadalupe Taddei formalizara su renuncia ante la Cámara de Diputados, en un contexto marcado por cuestionamientos sobre presuntas anomalías en contratos y un posible conflicto de intereses.

El documento fue recibido en San Lázaro y dirigido al presidente de la Mesa Directiva, Raúl Bolaños Cacho Cué, con efectos inmediatos desde este mismo día. En su misiva, Taddei aseguró retirarse “con seriedad, con la satisfacción del deber cumplido y con el orgullo de haber dedicado más de tres décadas de mi vida al servicio de la democracia mexicana”.

La ahora exconsejera, que asumió el cargo en abril de 2023, subrayó sus 33 años de trayectoria en organismos electorales del país. Aunque no aludió de forma explícita a los recientes escándalos, enfatizó que su decisión busca salvaguardar la integridad de la institución.

“Con la convicción de que el instituto y sus responsabilidades constitucionales deben prevalecer por encima de cualquier interés personal, presento ante la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión mi renuncia, con efectos a partir del día de hoy (lunes), al cargo de Consejera Presidenta del INE, que esta soberanía me confirió en abril de 2023”, se lee en el oficio.

Camino para designar a la nueva presidencia

La Mesa Directiva turnará la renuncia a la Junta de Coordinación Política (Jucopo), que sesionará a las 8 de la mañana del martes para aprobar la convocatoria correspondiente. Esa convocatoria deberá ser avalada por el pleno con mayoría simple.

Bolaños Cacho Cué, diputado del PVEM, confirmó en redes sociales la recepción del documento y su envío al presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal Ávila, de Morena. “He hablado con él y turné la comunicación a la Jucopo para que inicie el proceso establecido en el artículo 41 constitucional para elegir a quien habrá de sustituir a la licenciada Taddei en la presidencia del Instituto Nacional Electoral”, declaró.

El legislador subrayó que la Cámara tiene la oportunidad de demostrar, en pleno proceso electoral, que mediante la política y el diálogo se puede dar certeza de que las instituciones están listas para llevar la elección con imparcialidad y neutralidad.