Durante un encuentro en Cuauhtémoc, mujeres de diversos sectores plantearon a Marco Bonilla la necesidad de que los programas sociales que se aplican en Chihuahua capital se extiendan a todo el estado, con especial atención en guarderías, prevención de violencia y apoyo económico para madres trabajadoras.
Las participantes expusieron problemáticas como la falta de espacios para el cuidado infantil, la violencia familiar, los trastornos de salud mental y las dificultades económicas que enfrentan las madres que laboran. También pidieron acciones para prevenir el suicidio, atender a menores con autismo, fortalecer la educación y generar oportunidades para jóvenes, artistas y emprendedoras.
Bonilla detalló que en su administración en la capital se instaló una guardería en coordinación con INDEX dentro de un parque industrial, con el fin de facilitar que las madres trabajadoras dejen a sus hijos en un lugar seguro. Asimismo, mencionó los Centros de Desarrollo Familiar, que brindan alimentación, cuidado infantil y acompañamiento a menores en zonas de alta vulnerabilidad económica.
En materia de violencia de género, el funcionario señaló que en Chihuahua capital operan refugios y casas de transición para mujeres agredidas. Además, destacó la aplicación Yo Segura y programas de capacitación orientados a fomentar la independencia económica de las víctimas.
Bonilla subrayó que, más allá de mantener los apoyos sociales, es indispensable impulsar empleos mejor remunerados mediante inversiones, infraestructura, seguridad y servicios públicos que eleven la calidad de vida de las familias.
Karina Olivas resaltó la relevancia de escuchar de manera directa a las mujeres para detectar sus necesidades, sobre todo en lo relacionado con el cuidado de los hijos y la protección ante la violencia. El encuentro cerró con la propuesta de replicar estas políticas públicas en otras regiones de Chihuahua, priorizando la atención infantil, la prevención de la violencia y las oportunidades laborales para las mujeres.