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Pide Adaca a Municipio incrementar 82 mdp a su presupuesto
El recurso asignado está por debajo del mercado; solicita Adaca medical aumento
Dámaris Arellanes
12 de marzo de 2025, 12:16
Ciudad Juárez.- Este día se llevó a cabo una reunión de seguimiento por parte de regidores de la Comisión de Salud para analizar el posible aumento de 22 por ciento que Adaca Medical solicitó para mejorar el servicio médico que otorga a los empleados municipales.
Durante la reunión, José Luis García, director de Adaca Medical, reiteró a los regidores la necesidad de incrementar el presupuesto estipulado anualmente para poder solventar y mejorar el servicio que actualmente se brinda a alrededor de 22 mil derechohabientes, así mismo para combatir el rezago de 800 cirugías que actualmente están en espera.
Argumentó que actualmente el pago que realiza el Municipio se fija en 17 mil pesos por derechohabiente y este se encuentra por debajo del mercado, comparando con prestadores de servicio similares como el Instituto Municipal de Pensiones (IMPE) en Chihuahua quien paga alrededor de 26 mil pesos por derechohabiente, o Pensiones Civiles del Estado, que paga 30 mil.
En ese sentido explicó que la propuesta contempla un incremento de 22% al contrato actual el cual según Humberto Tejeda de Tesorería el Municipio eroga 334 millones de pesos anualmente, más lo que el empleado paga por su servicio médico que corresponde a un 3 por ciento, es decir, anualmente Adaca Medical recibe 374 millones de pesos, sin embargo el monto solicitado estimado sería de alrededor de 82 millones 280 mil pesos.
“La estrategia ya está planteada y existe un comité en donde se da seguimiento a la estrategia, a lo que voy es que no es una ocurrencia, tenemos muy claro cómo debe de ser erogado y en qué”, dijo el director general.
De acuerdo con estimaciones realizadas, de aprobarse el incremento solicitado por Adaca Medical, cada empleado municipal registrado en el servicio estaría aportando de manera anual 6 mil 970 pesos es decir mil 256 pesos más de lo que actualmente reporta en su nómina.
Durante la comisión los regidores Hugo Avitia, Pedro Matus y Alejandro Jimenez acordaron una nueva reunión para conocer más a fondo la estrategia que los prestadores del servicio contemplan para revaluar la calidad del servicio.
Choca conductora contra pared de la CFE en Reforma y Sanders
17 de March del 2026, 08:05
Ciudad Juárez.– Un accidente vial se registró en el cruce de avenida Reforma y Sanders, donde una Jeep Patriot terminó impactada contra una barda de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
De acuerdo con los primeros reportes, la conductora perdió el control del vehículo, lo que provocó que se saliera de la trayectoria y se estampara contra la estructura.
La mujer manifestó a los oficiales que comenzó a sentirse mal momentos después de dejar a su hija en la escuela, situación que pudo haber influido en el accidente.
Al lugar acudieron como primeros respondientes elementos de la Policía Estatal, mientras que posteriormente arribaron agentes de la Coordinación General de Seguridad Vial para tomar conocimiento del hecho. No se reportaron personas lesionadas, únicamente daños materiales.
Choca vehículo contra vivienda en Juárez y conductor se da a la fuga
17 de March del 2026, 07:45
Ciudad Juárez.- Durante la madrugada de este martes, un vehículo terminó impactándose contra la barda de una vivienda en el cruce de las calles Santander e Italia, en la colonia San Antonio.
De acuerdo con los primeros reportes, se trata de un Buick color arena, modelo 2004, cuyo conductor perdió el control al invadir varios carriles, lo que derivó en el choque.
Tras el impacto, el responsable abandonó el vehículo en el lugar, sin que hasta el momento se tenga información sobre su paradero.
Al sitio acudieron elementos de Seguridad Vial, quienes realizaron el peritaje y tomaron conocimiento de los daños ocasionados en la vivienda.
Debate Senado política de deportaciones tras cambio en Seguridad Nacional
17 de March del 2026, 06:57
Washington.- Cada día, mercancías por un valor superior a 4 mil millones de dólares cruzan las fronteras de Estados Unidos con Canadá y México: piezas de vehículos estadounidenses con destino a plantas automotrices en el norte de México, cajas de aguacates mexicanos rumbo a supermercados de California, aluminio canadiense destinado a convertirse en latas de sopa Campbell.
Gran parte de este intenso comercio transfronterizo está libre de aranceles, gracias al Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá, o T-MEC, que el presidente Donald Trump negoció con los vecinos del norte y del sur de Estados Unidos durante su primer mandato.
Pero el futuro del T-MEC, que entró en vigor el 1 de julio de 2020, es incierto mientras los tres países inician lo que podría ser un intento tempestuoso de renovar el pacto este año. Estados Unidos exige cambios al tratado, y el principal negociador comercial estadounidense dijo a Politico en diciembre que Trump estaría dispuesto a sacar a Estados Unidos del pacto si no consigue el acuerdo que quiere. Trump también sugirió el otoño pasado que Estados Unidos podría negociar acuerdos por separado con Canadá y México, poniendo fin al bloque norteamericano de tres países que gobiernos anteriores consideraban crucial para competir económicamente con China y la Unión Europea.
Las conversaciones comienzan el lunes entre funcionarios comerciales de Estados Unidos y México.
Las economías norteamericanas podrían acordar renovar el T-MEC tal como está por otros 16 años, una posibilidad que parece poco probable. O podrían seguir trabajando en formas de mejorarlo; bajo un enrevesado proceso de renovación, tienen hasta 2036 para llegar a un acuerdo, o el pacto expira.
Mientras tanto, cualquier país del T-MEC puede retirarse del pacto siempre que avise con seis meses de antelación a sus otros dos socios, una opción que Canadá y México, muy dependientes del comercio con Estados Unidos, temen que el impulsivo Trump termine eligiendo.
Lo que está en juego es un comercio anual de bienes por 1,6 billones de dólares entre Estados Unidos y sus dos socios del T-MEC. México y Canadá están muy por delante de China tanto en exportaciones hacia Estados Unidos como en importaciones desde Estados Unidos. Los agricultores estadounidenses están especialmente interesados en que se renueve el acuerdo: el año pasado enviaron casi 31.000 millones de dólares en productos agrícolas a México y 28.000 millones a Canadá.
Las importaciones estadounidenses procedentes de Canadá y México se libraron de lo peor de los aranceles de Trump de 2025; muchos productos que cumplían las normas del T-MEC siguieron entrando a Estados Unidos libres de aranceles. Aun así, varios productos no quedaron protegidos de los gravámenes estadounidenses, incluidos los camiones medianos y pesados, que enfrentan un arancel del 25%. Un arancel del 50% sobre el acero, el aluminio y el cobre sigue vigente, al igual que un arancel del 17% sobre los tomates mexicanos.
El T-MEC sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte de 1994, negociado por el presidente George H.W. Bush y promulgado por el presidente Bill Clinton.
Trump y otros críticos habían cuestionado el TLCAN por considerarlo un destructor de empleos en Estados Unidos, porque alentaba a empresas estadounidenses a trasladar fábricas al sur de la frontera para aprovechar la mano de obra mexicana de bajos salarios y luego enviar los bienes de vuelta a Estados Unidos libres de aranceles.
El T-MEC, ratificado por el Congreso con un inusual respaldo tanto de republicanos como de demócratas, terminó siendo muy similar al TLCAN. Pero sí contenía disposiciones diseñadas para alentar a las fábricas de la región a pagar salarios más altos y garantizar que una mayor parte de lo que producían se originara en América del Norte.
El nuevo pacto actualizó las reglas comerciales norteamericanas para la era digital. El T-MEC, por ejemplo, prohíbe que Estados Unidos, México y Canadá se impongan entre sí impuestos a la importación sobre música, software, videojuegos y otros productos vendidos electrónicamente.
Un Trump orgulloso declaró que el T-MEC era “el acuerdo comercial más justo, equilibrado y beneficioso que hemos firmado jamás”.
Pero el entusiasmo del presidente parece haberse reducido. En enero, mostró poco interés en las próximas conversaciones para renovar el acuerdo. El esfuerzo, afirmó, no ofrecía “ninguna ventaja real para nosotros. Para mí es irrelevante”.
El T-MEC hizo poco por aliviar una de las mayores quejas de Trump: el déficit estadounidense en el comercio de bienes con México, que el año pasado subió a un récord de 197 mil millones de dólares a medida que Estados Unidos redujo su dependencia de las importaciones chinas. Estados Unidos también registró el año pasado un déficit comercial de mercancías con Canadá de 46 mil 400 millones de dólares, una disminución respecto a 2024.
“Se requieren mejoras para que cumpla con la potencia manufacturera estadounidense de altos salarios y el comercio equilibrado que (Trump) prometió y que necesitamos”, dijo Lori Wallach, directora del programa Rethink Trade en el American Economic Liberties Project.
Estados Unidos planea presionar para introducir una serie de cambios, incluidas reglas más estrictas para garantizar que bienes procedentes de China no se cuelen en Estados Unidos bajo el T-MEC; para fomentar más producción en Estados Unidos; y para asegurar un mayor acceso al protegido mercado lácteo de Canadá para los agricultores estadounidenses.
Las prioridades centrales de México son evitar una reescritura importante del acuerdo y hacer más flexibles las reglas de origen, permitiendo importaciones de piezas desde fuera de América del Norte cuando no estén disponibles en la región. Los negociadores mexicanos también quieren garantías de que cualquier cosa que se acuerde se mantendrá, como seguro frente a la imprevisibilidad de Trump y su entusiasmo por los aranceles.
México quiere minimizar los aranceles tanto como sea posible. El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, dijo que México quiere fortalecer el sistema de resolución de disputas ya existente en el tratado. Eso no eliminaría la posibilidad de aranceles, pero proporcionaría canales claros y rápidos para buscar soluciones cuando surjan problemas, explicó.
El gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum tendrá que gestionar simultáneamente los problemas de seguridad existentes, que continúan tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación a finales de febrero, y que podrían influir en asuntos económicos.
México prevé que Canadá se sume a las conversaciones más adelante, pero su máxima prioridad en los próximos meses es alcanzar acuerdos y mantener el libre comercio con Estados Unidos, su principal socio comercial.
México impulsa la idea de que el tratado también es bueno para Estados Unidos. “La integración de nuestros países es una condición sine qua non para la competencia de Estados Unidos”, dijo recientemente Ebrard. “Hay que ir juntos, porque si no, no vamos a tener éxito”.
