Ciudad Juárez.- Hope Border Institute, Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA) y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) firmaron este jueves un convenio de colaboración en Ciudad Juárez para otorgar recursos económicos que fortalezcan la atención integral a personas en contexto de movilidad, con énfasis en acceso a salud, acompañamiento legal y atención psicosocial.

Cada organización recibirá una subvención de 10 mil dólares del Border Refugee Assistance Fund, fondo creado en 2019 por Hope Border Institute y la Diócesis de El Paso. Los recursos no se destinarán al pago de personal, sino directamente a los servicios y apoyos para migrantes y desplazados.

Atención en salud y acompañamiento legal

La directora de DHIA, Blanca Navarrete, explicó que desde 2019 el fondo ha permitido atender necesidades prioritarias de salud entre la población migrante. Durante la pandemia de COVID-19, se brindó atención médica a más de 80 mujeres embarazadas que no podían acceder a servicios hospitalarios.

Actualmente, la organización acompaña casos relacionados con seguridad, salud mental, integración y defensa de derechos, incluyendo acciones legales contra prácticas discriminatorias como el cobro diferenciado a estudiantes extranjeros.

"Han sabido escuchar y acompañar estos cambios que hemos ido teniendo como ciudad y responder a ellos con este acompañamiento", expresó Navarrete.

Impacto de los recortes presupuestales

Ivette Marín, coordinadora local del JRS, señaló que los recientes recortes presupuestales derivados de las políticas migratorias afectaron la capacidad de respuesta de las organizaciones humanitarias. Esta colaboración permitirá mantener el acompañamiento integral a personas y familias desplazadas.

Carlos Zavala, coordinador de proyectos de DHIA, agregó que el financiamiento facilitará el acceso a medicamentos, estudios médicos, atención especializada, procesos terapéuticos, trámites legales y validaciones educativas para quienes permanecen en Ciudad Juárez.

Esfuerzo solidario insuficiente pero necesario

El obispo de El Paso, monseñor Mark Seitz, reconoció que el fondo no es suficiente para cubrir todas las necesidades, pero representa un esfuerzo solidario para apoyar a quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad. Desde su creación, el programa ha destinado más de 600 mil dólares a organizaciones de la región fronteriza.

"Reconocemos que, aunque no estamos recibiendo a migrantes en nuestro lado, hay gran necesidad de este lado", afirmó.