Ciudad de México.- La exigencia de agua limpia en Jalisco derivó en una protesta que ahora está bajo la lupa federal, luego de que se denunciaran presuntos abusos contra los manifestantes, incluidos chorros de agua, gases lacrimógenos y posibles actos de tortura. La presidenta Claudia Sheinbaum ordenó este miércoles 14 de octubre una investigación a fondo de lo sucedido.
Durante su conferencia mañanera, la mandataria informó que solicitó a la Secretaría de Gobernación la elaboración de un informe detallado sobre el operativo. Además, planteó que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) intervenga para esclarecer los hechos.
Sheinbaum consideró imprescindible identificar quién ordenó las acciones denunciadas, escuchar a las víctimas y fincar responsabilidades. "Ninguna fuerza del orden debe recurrir a la tortura contra una persona, especialmente durante una detención", sostuvo.
La presidenta calificó como inaceptables los señalamientos sobre el trato a jóvenes durante los hechos y afirmó que este tipo de prácticas debe desaparecer del país. Las autoridades deberán determinar si existieron violaciones a los derechos humanos.
Entre las denuncias sobre el operativo se encuentran el uso de chorros de agua contra los manifestantes y presuntas detenciones arbitrarias. La protesta en Jalisco, que reclamaba acceso al agua limpia, se convirtió en un caso que ahora exige respuestas claras del gobierno federal.