Washington.– El Departamento de Justicia de Estados Unidos ordenó a las 93 fiscalías federales del país intensificar las investigaciones y acusaciones penales contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones del narcotráfico, incluyendo posibles cargos relacionados con apoyo al terrorismo, de acuerdo con información publicada por The New York Times.

La directriz fue emitida por el subprocurador Aakash Singh, quien aseguró que la estrategia busca aumentar significativamente las acusaciones contra funcionarios señalados de proteger o colaborar con grupos criminales.

“Deberíamos triplicar el número de acusaciones contra funcionarios gubernamentales corruptos en México que utilizan su poder y sus cargos para encubrir a terroristas y monstruos que trafican con miseria y veneno”, declaró Singh, según el reporte.

El funcionario estadounidense también minimizó posibles tensiones diplomáticas con México y afirmó que no le preocupan las molestias que las investigaciones pudieran generar al gobierno mexicano.

En paralelo, trascendió que la Unidad de Inteligencia Financiera ordenó el congelamiento de cuentas bancarias relacionadas con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; sus hijos; así como el senador Enrique Inzunza Cázares, además de otros implicados.

La medida habría sido canalizada mediante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para suspender operaciones financieras mientras continúan las investigaciones.

Además, fiscales estadounidenses estarían impulsando solicitudes de detención con fines de extradición contra algunos de los señalados en expedientes que actualmente se encuentran en cortes federales de Nueva York.

Hasta el momento, el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum no ha emitido un posicionamiento oficial sobre las nuevas acciones judiciales impulsadas por autoridades estadounidenses.