Chihuahua.- La oficina estatal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Chihuahua negó cualquier participación en los rumores sobre un permiso para liberar 300 millones de metros cúbicos desde las presas El Granero, Las Vírgenes y La Boquilla. El supuesto fin sería cumplir con el Tratado de Aguas con Estados Unidos, pero el director local, Román Alcántar, aclaró que ese manejo recae exclusivamente en el ámbito federal.

Ante las versiones que circulan en redes sociales, Alcántar fue enfático al señalar que su dependencia no interviene en esas decisiones. “Todo lo que tenga que ver con el tema del Tratado de Aguas lo opera directamente la oficina de Relaciones Exteriores y oficinas centrales”, declaró el funcionario.

El directivo subrayó que las instancias responsables son la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), el Organismo de Cuenca Río Bravo y las oficinas centrales de Conagua. Cualquier consulta sobre una posible extracción debe dirigirse a esas entidades, no a la dirección local.

Cuando se le preguntó si había recibido instrucciones para abrir las presas, Alcántar respondió con un rotundo “no”. Agregó: “Todo eso se ve directamente con CILA, el Organismo de Cuenca Río Bravo, Relaciones Exteriores y oficinas centrales. Todo lo ven con ellos”.

Las declaraciones surgen en medio de la inquietud por la escasez de agua en Chihuahua, especialmente entre los productores de los distritos de riego, quienes resienten la falta de lluvias. Sin embargo, Alcántar aclaró que la gestión ordinaria del agua para los ciclos agrícolas está en manos de los propios productores de los módulos de riego.

De este modo, la Conagua en Chihuahua rechazó tener responsabilidad sobre la presunta extracción de 300 millones de metros cúbicos mencionada en redes. El caso queda en manos de las autoridades federales encargadas de la relación hídrica con Estados Unidos.