Chihuahua.- Minutos antes de las 4:00 de la tarde, martillos, marros, pedazos de fierro y todo lo que pudiera servir como protesta se hicieron presentes en la Glorieta de Pancho Villa. Miles de mujeres al unísono pidieron justicia, seguridad en las calles, el regreso de las desaparecidas y la resolución de los feminicidios. Acusaron al Gobierno de indiferencia e insensibilidad ante los problemas que afectan a las mujeres.
Iniciaron su marcha y, en esta ocasión, hubo más empatía por parte de la mayoría de los locales comerciales ubicados sobre la avenida Universidad. Con agua, pancartas, lonas, gritos y emociones desbordadas porque era su día, el Día Internacional de la Mujer, marcharon abrazadas, de la mano o solas, exigiendo una y otra vez que no sean invisibilizadas.
El contingente apenas alcanzaba a verse desde el mismo Palacio de Gobierno en dirección a la Ciudad Deportiva. Llegaron y se manifestaron en la Plaza del Ángel, y sus esfuerzos se dirigieron contra la valla metálica que protegía la sede del Poder Ejecutivo. No hubo esfuerzo mínimo: todas contribuyeron con pintura, botes de agua, golpeando la estructura y lanzando consignas. Desde adentro, la respuesta no se hizo esperar y arrojaron los químicos de los extintores a través de los orificios que permitían la vista al exterior.
La convocatoria se dirigió contra la rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACh) Ahí, la mayoría de los vidrios desaparecieron y fracasaron varios intentos de quemar la puerta principal. La queja se debió a que, según las manifestantes, desde la máxima casa de estudios se protege a los violadores de algunas estudiantes, ya que las denuncias no prosperan.
Los esfuerzos volvieron a Palacio de Gobierno; golpearon de nuevo las vallas y desde dentro, la respuesta no cesó. La manifestación duró casi tres horas.