Ciudad Juárez.- El cauce del río Bravo en Ciudad Juárez se mantiene bajo vigilancia permanente por parte de autoridades de los tres niveles de gobierno, luego de que el agua proveniente de Nuevo México incrementara su nivel y provocara inundaciones en distintos puntos. El operativo se concentra a la altura del Monumento al Cigarro, donde el flujo mantiene una fuerza de arrastre que representa riesgo para la población.

De acuerdo con estimaciones del Comité Internacional de Límites y Aguas (CILA), por el cauce natural circulan alrededor de 90 mil 100 metros cúbicos de agua por minuto. La cifra refleja la magnitud de la corriente que avanza hacia esta frontera desde la noche del miércoles, alrededor de las 10:30 de la noche, cuando comenzó a notarse el incremento.

El bulevar Juan Pablo II, en el tramo entre las avenidas Rafael Pérez Serna y Hermanos Escobar, presenta inundaciones que obligaron a restringir la circulación. Únicamente se permite el paso por el carril de extrema izquierda en el cuerpo que corre de oriente a poniente, mientras el agua cubre parcialmente los demás carriles.

En el sector de Altavista, a la altura del parque Las Tortugas, el desbordamiento del río Bravo ya dejó daños visibles. El agua cubre prácticamente por completo el área, lo que evidencia la fuerza con la que la corriente alcanzó zonas urbanas cercanas al cauce.

Elementos de Protección Civil, Bomberos y otras corporaciones mantienen presencia en distintos puntos del río para evitar que habitantes, curiosos o personas migrantes se acerquen a las zonas de mayor corriente. El objetivo es impedir que alguien sea arrastrado por el agua, dado el riesgo que representa el flujo actual.

En el área del Monumento al Cigarro, personal de Protección Civil y Bomberos permanece atento al comportamiento del cauce y de las compuertas. El monitoreo continúa para determinar si el flujo de agua aumenta o disminuye durante las próximas horas, mientras se evalúan las condiciones de seguridad en la zona.