El conductor argentino Eduardo Feinmann desató una tormenta mediática internacional tras lanzar declaraciones xenófobas y ofensivas contra el pueblo mexicano durante su programa "El Noticiero", transmitido por la señal A24. El episodio ocurrió mientras se analizaba la eliminación de la selección mexicana del Mundial 2026.
El detonante fue la derrota de México ante Inglaterra por 2-3 en octavos de final, el domingo 5 de julio en el Estadio Azteca. En vivo, Feinmann intercambió comentarios con su compañero Ignacio Ortelli, quien admitió haber apoyado al equipo inglés, y sus críticas rebasaron lo deportivo para convertirse en un ataque personal y cultural.
"Detesto a los mexicanos con mi alma. El 'ahorita' ese se lo pueden meter en el orto, son detestables. La envidia que le tienen a Argentina, quieren ser como nosotros y no les da el piné, menos en el futbol, son de madera", expresó textualmente el periodista.
El video se viralizó masivamente a partir del lunes 6 de julio en X, Instagram y Facebook. La comunidad digital mexicana calificó los comentarios como "xenófobos", "agresivos" e "inaceptables" para un comunicador en televisión abierta.
Parte de la audiencia argentina intentó justificar sus dichos bajo la "libertad de expresión", pero numerosos usuarios se distanciaron firmemente, asegurando que Feinmann no representa el sentir general del pueblo argentino hacia México.
Este escándalo no es un hecho aislado. Días antes, entre el 2 y el 4 de julio, Feinmann afirmó sin pruebas que un cártel mexicano amenazó a cinco jugadores de Ecuador. "Los narcos quieren a toda costa que México sea campeón del mundo", dijo en esa ocasión.
Feinmann ha sido señalado por sus vínculos cercanos con el presidente argentino Javier Milei. Además, acumula un historial de controversias: fue condenado y pagó la multa máxima por imputar falsamente un homicidio a Julio César Urien; la expresidenta Cristina Kirchner lo demandó por llamarla "coimera" y "cretina"; y en 2013 fue condenado por daño moral tras vincular falsamente a un militante con la quema de trenes.