La Rodadora cumple una década de entretener, educar y promover la ciencia, tecnología y cultura a más de un millón 692 mil visitantes de esta frontera.

Este museo es el segundo más grande del país, sus más de 30 mil metros cuadrados cuentan con cine 3D, biblioteca, casi 100 exhibiciones interactivas, cafetería, área paleontológica, espacios para fiestas, entre otros muchos atractivos que ha planeado y llevado a cabo la asociación civil El Museo del Niño de Ciudad Juárez.

“Nuestra meta original era de 2 millones de visitantes para estos 10 años pero, obviamente la pandemia nos detuvo un poco”, comparte Mónica Félix, directora del museo interactivo La Rodadora. Aún así, durante esos 18 meses de pausa el museo no dejó de “rodar” y tuvo logros importantes en la virtualidad, en donde mantuvo una audiencia de 500 mil personas mensuales.

En esta década de celebración los logros hablan del equipo que les respalda tanto en la asociación como en el Patronato de Museo del Niño.

“Creo que parte de los logros en esta década es que hemos presentado 49 exhibiciones temporales entre las que han sobresalido ‘Frida y Yo’, con el Centro Georges Pompidou de París; ‘Mundo Futbol’; ‘Ciencia y Superhéroes’; ‘El Legado de Mandela’ junto al Museo Memoria y Tolerancia, y muchísimas más que hemos tenido. También es importante mencionar que entre estas exhibiciones hemos destacado el trabajo de muchos artistas locales.

La directora suma a la lista de logros las nueve ediciones del “Mes de la Ciencia y la Tecnología”, además, por cuatro años han mantenido “Chicas con Ciencia”, un programa que hacen de la mano de Microsoft, mientras, que desde 2017, forman parte de la Asociación Mexicana de Museos y Centros de Ciencia y Tecnología. El museo suma hasta hoy 720 eventos científicos, culturales y artísticos.

Este espacio está dentro de los lugares más recomendados para visitar en esta frontera por los sitios especializados de turismo como Trip Advisor. Pero, detrás de este icónico lugar hay una larga historia de esfuerzo y trabajo de un equipo de empresarios juarenses y ciudadanos.

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Este espacio está dentro de los lugares más recomendados para visitar en esta frontera por los sitios especializados de turismo como Trip Advisor.

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La idea y el equipo

En la esquina de la avenida Tecnológico y Teófilo Borunda, dentro del Parque Central Poniente, se observa su edificio multicolor con un diseño atractivo, realizado por el arquitecto Pablo Romero Ramos, es una superficie de 32 mil 970 m2 con una construcción de 12 mil 16 m2. Este museo se inauguró el 8 de agosto de 2013, pero el proyecto inició mucho antes. “El museo surge a raíz de la visita que llevó a cabo ‘Papalote Móvil’ en 2004 a esta ciudad. Para sorpresa de muchos, durante 4 meses acuden más de 200 mil personas, a raíz de eso, un grupo de empresarios acuerda — ¿por qué no lo hacemos una realidad de manera permanente en la ciudad?—, es cuando se empieza a pensar en el Museo del Niño, originalmente”, comparte Félix.

Como La Rodadora, otros espacios surgen en varios puntos del país con el apoyo en planeación de la empresa Sietecolores, encabezada por Marinela Servitje, quien también fue directora del Papalote Museo del Niño. “Esta empresa se ha encargado de muchos de los espacios interactivos que hay en el país y actualmente en otras partes del mundo. Se acude a ellos, generan una propuesta y con ello inicia la búsqueda de los recursos”.

El Museo del Niño de Ciudad Juárez es una asociación civil sin fines de lucro que surge para operar a La Rodadora, “muchas veces nos cuestionan el porqué cobramos la entrada, esta es la manera en que se da mantenimiento al edificio pero, para poder encontrar recursos que ayuden a traer nuevas exhibiciones, la nómina, apoyar sobre todo en el contenido del museo, obviamente se necesitaba el respaldo del patronato. Digamos que la asociación es la operativa y el patronato se encarga de todo el back stage, ahí es donde está la diferencia entre la operación y el conseguir los recursos para que La Rodadora funcione”, explica Félix.

Como presidente del patronato ha estado desde un inicio, Alfonso Murguía, como tesorero, Benito Fernández, de secretario Francisco Gaytán y las y los vocales actuales son: Rosa María González, Pablo Romero, Alejandro Ramírez, Carlos Murguía, Ana Ruiz, Laura Muñoz, Gilberto Cueva y Oscar Becerra.

El equipo de La Rodadora fue dirigido hasta marzo de este año por Karen Álamo, quien se integró al patronato como presidenta ejecutiva. Ahora Mónica Félix hace su mejor esfuerzo para impulsar los nuevos retos para liderar a un equipo de 64 personas. “Empecé en marzo de 2013 como gerente de Experiencias Educativas, durante 10 años estuve a cargo de todo el contenido del museo junto con un equipo, desde la información que damos en piso hasta dar capacitaciones, las pautas para capacitar a los Rodis”.

Mónica considera a su trabajo como un anhelo cumplido, “toda mi vida soñé con trabajar en un museo y esto lo comparto con Los Rodis, la importancia de consolidar los sueños”.

La Rodadora divide sus operaciones en seis áreas: Operaciones, Experiencias Educativas, Mercadotecnia y Comercialización, Exhibiciones y Sistemas, Mantenimiento y Administración. Además como departamentos de apoyo se encuentran Recursos Humanos, Relaciones Institucionales y Seguridad.

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Explorando la vida

El Domo de Paleontología es quizá una de las zonas más populares de este museo. Chicos y grandes pueden vivir la experiencia de explorar entre los restos de la prehistoria el origen de la vida en el planeta Tierra. Los gigantes del pasado animal retoman vida en sus dimensiones reales para que se pueden apreciar los vestigios del: mundo marino, los mamut, dinosaurios, el dientes de Sable, entre otros. Además hay un arenero para encontrar fósiles, también un taller para saber más sobre estos restos óseos petrificados. Es un lugar en donde la curiosidad no tienen límites.

El trabajo de este museo se ha ganado la confianza de grandes aliados internacionales, entre ellos National Geographic, que mantiene una alianza con el museo.

Pero, para escuchar los rugidos de estos dinosaurios, hay una aventura más grande para ello.

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Chicos y grandes pueden vivir la experiencia de explorar entre los restos de la prehistoria el origen de la vida en el planeta Tierra.

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Una aventura Rodásica

La Rodadora tiene una como una de sus atracciones más impresionantes a la Aventura Rodásica, en donde los visitantes se adentran en el mundo de los dinosaurios en su tamaño real.

Es la más enorme de sus 96 exhibiciones interactivas, es un recorrido por un jardín en donde se pueden apreciar a siete ejemplares de diferentes especies como: velociraptors, tiranosaurio T-Rex, estegosaurio, ceratusaurus, entre otros enormes animatrónicos de la era Jurásica, algo que ningún visitante se debe perder.

Y esto va a crecer muy pronto, nos dice la directora: “estamos esperando alcanzar nuevas dimensiones”. Así que este jardín va a crecer muy pronto.

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Una aventura rodásica, a más enorme de sus 96 exhibiciones interactivas.

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Mini súper

“A los niños y niñas la segunda exhibición que más les encanta es el Mini Súper”, comenta Mónica. Y es que, además de ciencias, cada quien encuentra un espacio diferente donde divertirse, el Mini Súper les permite a los pequeños hacer sus compras en un supermercado a escala. Pasillos, cajas registradoras, anaqueles, es parte de la experiencia.

Roda Maker

“Tenemos mucho que ofrecer en el área de la Ciencia y la Tecnología, hablamos un espacio como Roda Maker, en el cual llevamos a cabo talleres desde robótica hasta ingeniería, también de Lego”. Esta actividad es respaldada por Eaton, Microsoft y Fondo Unido (United Way Chihuahua) y combina, por una parte, talleres en un laboratorio, y por otra, juegos para el desarrollo de la creatividad, comunicación, habilidades sociales y motoras.

Rodateca, cine y mucho más

La biblioteca lúdica del museo lo tiene todo para acercar a los menores a la lectura y consulta de contenidos educativos y de esparcimiento. Los cuentacuentos hacen presentaciones especiales en este lugar en algunas ocasiones.

Mientras para los amantes del Séptimo Arte también el museo les ofrece una sala de cine 3D, la cartelera y horarios se pueden consultar en el sitio oficial del museo.

Los peques también disfrutan del área de burbujas, la cama de clavos, las exposiciones en la zona del Espacio y eventos especiales en donde los cosplayers también son bienvenidos como en el SCI-Fest.

Ser parte de los Rodis

Como parte del gran equipo se suman Los Rodis. Este equipo de guías es quienes auxilian a los visitantes en cada exhibición o en caso de cualquier duda en los recorridos.

“Los Rodios son los guías o mediadores de este espacio, pero un Rodi va más allá de este concepto, estos chicos que son tanto de preparatoria como de universidad intervienen en un proceso educativo muy importante porque va de la mano de que creen una experiencia más satisfactoria para el visitante, no importa la edad, tengan un impacto positivo”, explica la directora.

Desde que abrió sus puertas el museo 3 mil 020 Rodis se han sumado al proyecto, 60 por ciento universitarios y 40 por ciento de preparatorias locales.

“Los Rodis buscan resolver dudas, se acercan para atender cualquier imprevisto, por ejemplo, un niño extraviado, ya que nos llega a suceder que hay muchos ‘papás perdidos’ es parte de la labor del Rodi y bajar la información de las Experiencia Educativas a un nivel más adecuado al público”.

El trabajo y capacitación de los Rodis es muy importante, por ello cada día tienen 30 minutos de capacitación, “pero, previo a su ingreso tienen un proceso de selección y de inducción al cual le dedican unas 6 horas al día para poder capacitarlos, una vez aceptados tienen un turno y media hora de capacitación”.

No son los “sabelotodo” pero si están preparados para contestar algo lo harán con conocimiento y gusto.

El intercambio con la comunidad con los Rodis es muy completo, por una parte estos estudiantes hacen su servicio social y por otro, comparten sus habilidades para mejorar la experiencia a los visitantes.

Cultivando sueños

Este programa suma a 298 mil visitantes, entre niñas, niños y adolescentes de secundaria. “A través del programa Patrocinio Escolar, regresamos lo que recibimos”, comparte Félix. “Tenemos muchas alianzas con instituciones que impulsan este programa que ha logrado tener un impacto bastante importante en nuestra comunidad”.

A estudiantes vulnerables se les ofrece un recorrido gratuito por el museo, además de transporte y, en algunas ocasiones, se les ofrecen alimentos. “Es importante que veamos estos retos como metas para beneficio de la toda comunidad”.

Apoyar para seguir rondando

“En nuestra página oficial de internet viene un botoncito en donde dice ‘Donar’. Ahí pueden ayudar a través de un donativo cada quien decide cuánto. También hay un programa de Relaciones Institucionales para las empresas que buscan donar o apoyar de la misma forma algún programa de La Rodadora, en este caso se trata más el tema del patrocinio escolar, el tema de patrocinio para Rodis (uniforme, alimentos) y también se puede apoyar con el patrocinio para alguna exhibición, por ejemplo, en la Aventura Rodásica, hay algunos dinosaurios tienen patrocinio”, explica Mónica. 

Festejos y lo que viene

“Estamos por abrir el Jardín de la Ciencia con apoyo de Fechac y estamos muy emocionados porque sería el primero en el norte del país, otros museos en el centro y en sur ya lo tienen. Este es una réplica de unos jardines que se hicieron en Israel y que ahora traemos a México”, anuncia la directora.

Con esta década de celebración también viene “una nueva programación cultural, vamos a volver a presentar mas obras de teatro, más conciertos, etc.”.

Otro punto importante es conservar el museo en óptimas condiciones, “nos vamos a enfocar en actualizar nuestro espacio, 10 años cobran factura, también los espacios requieren que les pongamos atención”.

“Agradecerle a la comunidad, esto fue creado también gracias al apoyo de todos y es la comunidad la que nos sigue levantando y es la que sigue hablando de La Rodadora”.

Mónica Félix invita a los juarenses a seguir siendo parte de este sueño, “además de ser un espacio de esparcimiento es un lugar en donde acercamos a futuras profesiones, acercamos a nuevas formas de vida, a abrir un poco el horizonte de los más pequeños y ver un futuro mucho más brillante. Esperamos que las circunstancias nos permiten apoyar más a los procesos educativos y sociales de nuestra comunidad”.