Washington.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) inicia este miércoles en un ambiente de alta incertidumbre, con la posibilidad de cambios que podrían afectar el comercio regional por 1.9 billones de dólares al año, además de impactar cadenas de suministro, inversiones y el precio de diversos productos, incluidos los automóviles.

El proceso de revisión del acuerdo comercial, vigente desde 2020, podría extenderse durante meses e incluso años, mientras los tres países negocian posibles modificaciones al tratado que sustituyó al TLCAN.

Uno de los principales puntos de tensión es la propuesta de Estados Unidos para endurecer las reglas de origen en la industria automotriz y exigir que al menos el 50% de los vehículos comercializados bajo el T-MEC sean fabricados en territorio estadounidense, una medida rechazada por México y Canadá.

Especialistas advierten que la iniciativa obligaría a modificar cadenas de suministro construidas durante décadas y podría elevar entre 5% y 7% el precio de algunos modelos fabricados en México, como la Ford Maverick, la Chevrolet Equinox y algunos sedanes de Nissan.

Aunque el T-MEC contempla una revisión cada seis años, analistas coinciden en que no se esperan cambios inmediatos.

"No va a pasar nada el 1 de julio", señaló Oscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), quien explicó que los países tienen hasta 2036 para alcanzar un nuevo acuerdo o dejar que el tratado expire.

En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado la presión al declarar que no está interesado en renovar el tratado y al plantear nuevas exigencias comerciales, aunque especialistas consideran que utiliza la incertidumbre como herramienta de negociación, especialmente en temas de seguridad e inmigración.

Otra preocupación es el papel de Canadá en las negociaciones. Mientras México y Estados Unidos han sostenido reuniones bilaterales, funcionarios y expertos canadienses temen quedar marginados de los acuerdos que eventualmente puedan alcanzarse.

Para las empresas de los tres países, el principal reclamo es recuperar la estabilidad después de meses marcados por cambios constantes en la política comercial estadounidense.

El empresario Shawn Miller, importador de tequila y mezcal mexicanos, afirmó que la incertidumbre ha complicado la planeación de las compañías.

"Si las reglas cambian, cambian. Pero de verdad nos gustaría saber cuáles van a ser y que se mantuvieran así por un tiempo", expresó.

Durante 2025, su empresa tuvo que absorber más de 105 mil dólares en aranceles después de que tres cargamentos cruzaran la frontera en medio de los cambios implementados por la administración de Trump.