Chihuahua.- El quinto Informe de Gobierno del alcalde Marco Bonilla Mendoza dejó al descubierto las diferencias entre las fuerzas políticas del Cabildo de Chihuahua. Mientras PAN, PRI, PRD y PVEM resaltaron logros en infraestructura, seguridad y finanzas, Morena puso el foco en el endeudamiento y los contratos de arrendamiento, y Movimiento Ciudadano reconoció avances con reservas.
La regidora del PVEM, Rosario Guadalupe Ávila García, destacó las obras viales como los pasos superiores en la carretera Chihuahua-Aldama y las avenidas Fuerza Aérea, Nogales e Industrias, además de las mejoras en el Periférico de la Juventud y Teófilo Borunda. Para ella, el valor de estas obras va más allá del costo: se mide en el tiempo que ahorran a los conductores.
Sin embargo, Ávila García advirtió que aún hay colonias con carencias en agua potable, alcantarillado, alumbrado y pavimentación. También propuso fortalecer el presupuesto participativo para que la ciudadanía tenga mayor acceso y más recursos para sus proyectos. “Llegar a tener rumbo no significa que ya hayamos llegado”, expresó.
Por Movimiento Ciudadano, la regidora María Guadalupe Aragón Castillo puso sobre la mesa la salud mental de niñas, niños y adolescentes, así como los indicadores de suicidio. Cuestionó si las estrategias municipales de prevención han sido suficientes. “Una marcha puede generar conciencia, lo que no puede es sustituir la política pública”, sostuvo.
Aragón Castillo también pidió evaluar los programas de becas más allá del número de apoyos, midiendo cuántos estudiantes permanecen y avanzan. Reconoció el trabajo del Instituto Municipal de las Mujeres y la Universidad de las Mujeres, pero advirtió que el escenario electoral de 2027 no debe desplazar las necesidades de la población: “Los tiempos electorales no pueden adelantarse a las necesidades de la ciudad”.
La regidora del PRD, Bernardina García Murillo, destacó la alianza con el PAN y los resultados en finanzas, movilidad, alumbrado y programas sociales. Mientras tanto, la regidora del PRI, Ana Lilia Orozco Ortiz, afirmó que Chihuahua va “por el camino correcto” y señaló la seguridad como el principal desafío, llamando a fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas.
La crítica más dura vino de Morena, con el regidor Hugo Eduardo González Núñez, quien rechazó que la rendición de cuentas sea “una ceremonia de aplauso”. Cuestionó el arrendamiento de patrullas, el gasto en alumbrado y el proyecto del nuevo relleno sanitario. Además, señaló que tres obras de movilidad rebasaron los 761 millones de pesos, cuando la autorización original era de 570 millones. “Eso no es responsabilidad financiera. Es patear el problema al final”, afirmó.
En contraste, la coordinadora del PAN, Isela Martínez Díaz, defendió los resultados de la administración y resaltó las inversiones en movilidad, alumbrado, seguridad y programas sociales. Aseguró que Chihuahua está por encima de la media nacional en percepción de seguridad y confianza en la policía. El balance dejó coincidencias en la necesidad de inversión pública, pero diferencias claras en endeudamiento, contratos y planeación de obras.