Washington.- Estados Unidos activó este jueves un nuevo arancel del 10 por ciento que golpeará, a partir de este viernes, a las exportaciones mexicanas no cubiertas por el TMEC. La medida, firmada por el presidente Donald Trump, responde a lo que Washington considera una insuficiente acción de México contra el trabajo forzoso en las cadenas de suministro.

El anuncio llegó horas después de que la presidenta Claudia Sheinbaum recibiera en Ciudad de México al representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Pese a las muestras de cordialidad, la orden ejecutiva dejó claro que la Casa Blanca mantiene la presión sobre su socio comercial.

Greer justificó la decisión: “Los trabajadores estadunidenses no deberían tener que competir con productos elaborados con mano de obra forzosa porque nuestros socios comerciales se niegan a prohibirla. El presidente Trump está corrigiendo esta injusticia al imponer aranceles para fortalecer la competitividad de Estados Unidos”.

Fundamento legal y alcance limitado

La tarifa se sustenta en el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974 y reemplaza un arancel universal previo. El Departamento de Comercio determinó que México no supervisa de manera efectiva el cumplimiento de normas contra el trabajo forzoso, pese a contar con disposiciones que prohíben la importación de esos bienes.

El gravamen afecta exclusivamente al 15 por ciento de las ventas mexicanas al exterior que operan fuera del marco del TMEC. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, restó dramatismo: “Ese 10 por ciento es del mismo nivel que teníamos y a otros países les pusieron un poco más, el 12.5 por ciento”.

Señales para la renegociación del TMEC

Analistas advierten que el movimiento complica el clima para la revisión del acuerdo, cuya siguiente ronda está prevista para la primera quincena de septiembre. Un industrial que pidió el anonimato comentó: “A pesar de que se tienen contactos de alto nivel, las negociaciones no han logrado acuerdos de fondo para que México sea considerado en un grupo estratégico aparte. Estados Unidos aún piensa que México debe alinearse más con sus peticiones y parece que cederá hasta tener un arreglo administrado bajo su lógica”.

Adolfo Laborde, especialista del CIDE, vinculó la incertidumbre con la salida de Toyota de Mexicali hacia Tacoma, Texas. “La salida de Toyota de la planta en Mexicali hacia Tacoma (Texas), es un indicador de que se va a repetir, van a llegar inversiones, pero muy pequeñitas”, dijo. Para el académico, incluso un arancel limitado resquebraja el espíritu de libre comercio.

Más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas dependen del TMEC, un flujo que supera los 500 mil millones de dólares anuales. Mientras Canadá enfrenta un arancel del 50 por ciento en diversos productos, México deberá maniobrar con cuidado para preservar su principal ventaja competitiva.