Los gastos de vivienda, las deudas y el aumento del costo de vida dificultan que los jóvenes de la generación Z construyan un fondo para emergencias. En Estados Unidos, el 42% de este grupo vive al día y destina prácticamente todos sus ingresos a cubrir sus gastos, de acuerdo con una encuesta de Bank of America de 2026.

La situación es más complicada entre los jóvenes de 23 a 25 años, entre quienes la proporción aumenta al 51%. Además, el 17% de los integrantes de esta generación destina más de la mitad de su sueldo al pago de vivienda, frente al 10% registrado en 2024.

El panorama también se refleja en los ahorros para imprevistos. Según el reporte de ahorro de emergencia 2026 de Bankrate, el 34% de la generación Z no cuenta con dinero reservado para enfrentar gastos inesperados, mientras que otro 37% tiene ahorros suficientes para cubrir menos de tres meses de gastos.

Solo el 28% ha logrado reunir recursos equivalentes a entre tres y seis meses de gastos, cantidad que suele recomendarse como referencia para un fondo de emergencia.

Jóvenes sí intentan ahorrar, pero el dinero no alcanza

Aunque existe la percepción de que los jóvenes gastan demasiado, los estudios muestran una realidad más compleja. Cerca de dos terceras partes de la generación Z asegura que ahorra de alguna manera, una proporción mayor que la registrada dos años atrás.

Entre las medidas que adoptan están reducir las salidas a restaurantes, comparar precios en los supermercados y establecer presupuestos. Además, una cuarta parte cuenta con alguna fuente adicional de ingresos, como trabajos independientes o encargos, mientras que disminuye su dependencia económica de la familia.

Sin embargo, los ingresos disponibles después de pagar renta, deudas y otros gastos básicos suelen ser insuficientes para acumular ahorros. Cuando aparece una emergencia, muchos jóvenes terminan utilizando el poco dinero que habían logrado reservar.

¿Cómo es la situación de los jóvenes en México?

Las cifras de Bank of America y Bankrate corresponden a Estados Unidos, por lo que no deben extrapolarse directamente a México. No obstante, datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, elaborada por el INEGI y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), muestran diferencias en el acceso a productos financieros.

De acuerdo con los datos citados, el 71.4% de las personas de entre 18 y 29 años cuenta con algún producto financiero formal, como una cuenta de ahorro, crédito, seguro o Afore, frente al 76.5% del promedio nacional de adultos.

La falta de acceso a estas herramientas puede representar un obstáculo para construir un respaldo financiero durante los primeros años de la vida adulta.

¿Qué pueden hacer los jóvenes para empezar a ahorrar?

Aunque no existe una solución única, una de las recomendaciones es separar una cantidad fija cada vez que se recibe el sueldo, incluso si al principio es pequeña, y reservarla exclusivamente para emergencias.

También se recomienda llevar un registro de los gastos durante varias semanas para identificar en qué se utiliza el dinero y detectar posibles ajustes.

Sin embargo, el desafío va más allá de los hábitos personales: la capacidad de ahorrar también depende de cuánto permiten cubrir los ingresos frente al costo de la vivienda, las deudas y las necesidades básicas.